Discriminación a la diversidad sexual en Chile aumenta un 65%

Sólo en el campo educacional, la discriminación aumentó un 240%. Las cifras contrastan con 66 hitos positivos para la diversidad sexual  ocurridos el 2014, un año donde el mayor debate público sobre las minorías sexuales versó sobre las familias homoparentales y los positivos cambios en las FFAA y de Orden. El Ranking Anual de la Homofobia es encabezado por el Tribunal Constitucional, la UDI y variados colegios católicos.

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Un total de 237 denuncias y casos por discriminación basados en la orientación sexual y la identidad de género se registraron el 2014, lo que implica un aumento de 65%, la mayor cifra conocida hasta ahora y que contrasta con históricos avances para la diversidad sexual alcanzados en el ultimo año, reportó el XIII Informe Anual de los Derechos Humanos de la Diversidad Sexual.

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El estudio; elaborado por el Movilh y que es comúnmente fuente de Naciones Unidas, de la OEA y de paises que realizan informes mundiales de derechos humanos; expresó preocupación por el incremento de los atropellos, denunciando insensibilidad del Estado en la mayoría de los casos que afectaron a lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI) el 2014.

Es efectivo que mientras avanzan los derechos de la diversidad sexual; en especial en los niveles legislativo, judicial y gubernamental, los sectores homófobicos multiplican sus acciones homofóbicas y transfóbicas. También es verdad que a mayor apertura sociocultural cada vez son las personas LGBTI dispuestas a denunciar abusos. Esa es una tendencia de la última década”, explicó el Movilh.

Sin embargo, añadió el organismo, “el explosivo aumento de abusos durante el 2014 es un hecho sin precedentes y que obedece, en buena medida, a la sensación de impunidad con la que gozaron los sectores discriminadores, pues el Estado se relajó frente a este tipo de abusos y no los reprobó públicamente, a diferencia de lo ocurrido en años previos”.

En efecto, “mientras desde el 2010 hasta el 2013, y especialmente tras la muerte de Daniel Zamudio, el Estado reaccionó con fuerza y públicamente contra todos los asesinatos de odio, o crímenes sospechosos de estar motivados por la homofobia y la transfobia, en el año analizado las autoridades sólo se pronunciaron  sobre un homicidio, de un total de un 5. Frente al resto de los abusos hubo casi tota silencio, pasando por el alto el aprendizaje tras el caso Zamudio”.  indica el informe.

El estudio añadió que el “tema es particularmente sensible en el campo educacional, donde se registró el mayor incremento de casos homofóbicos y transfóbicos, un alarmante 240% más que el 2013, lo cual se dio en medio de un total silencio del Mineduc, en la mayoría las ocasiones, o de deficiente reacción, en la minoría de las oportunidades”.

Sin duda hubo un retroceso de parte del Estado en materia de abordaje de los casos de discriminación y, en este plano, no hay justificación alguna, pues el avance o éxitos en los campos legales o de políticas públicas, que efectivamente ocurrieron. no pueden ser jamás una excusa para abandonar la labor de condena frente a delitos de odio que dañan la dignidad de personas LGBTI”, apuntó la investigación.

        Las crudas cifras.

         Los 237 casos del 2014  se dividen en 5 asesinatos; 29 agresiones físicas o verbales; 3  atropellos policiales; 12 casos de discriminación laboral; 17 hechos de discriminación educacional; 43 movilizaciones contra los derechos de las personas LGBTI; 26 intentos de exclusión de leyes o políticas públicas; 13 atentados contra la libertad de expresión; 9 hechos de discriminación familiar y 80 declaraciones de odio.

         De las 11 categorías de discriminación analizadas, en siete aumentaron las denuncias. En el caso de los atropellos más graves, los asesinatos, hubo un penoso incremento del 25%, mientras que las agresiones físicas y verbales perpetradas por civiles subieron un 124% y la educacional, como se indicó, incrementó en un alarmante 240%.

Las movilizaciones homo-transfóbicas, en tanto, subieron un 126% y las declaraciones de odio un 90%. La discriminación laboral subió un 20% y los atentados contra la  libertad de expresión en espacios públicos o privados aumentaron un 10%,

La discriminación en cultura y espectáculos registro sólo dos abusos, al igual que el 2013, mientras que la exclusión comunitaria (familia, amigos) y los abusos policiales fueron las únicas categorías que disminuyeron, un 47% y un 50% menos, en forma respectiva.

Del total de 237 atropellos, el 13% afectó a personas gays, el 8% a lesbianas, el 7% a transexuales y el 72% a la población LGBTI como conjunto.

Con todo, los abusos o denuncias de la población trans subieron un 54% en relación al 2013.

 Responsables de los abusos y distribución geográfica

A nivel nacional se identificó a 50 instituciones y 157 personas como  responsables de los 237 abusos contra la diversidad sexual, siendo los victimarios mayoritariamente los mismos de  años anteriores, “lo cual refleja la persistencia homofóbica y transfóbica de las iglesias, de la UDI, de gran parte de los parlamentarios de RN y de establecimientos religiosos y movimientos ultracatólicos, instancias que pese a sus esfuerzos no han logrado sumar a nuevos actores en sus cruzadas contra la población LGBTI”, indica el estudio.

En el plano insticional encabezaron el Ranking de la Homofobia el Tribunal Constitucional, seguido por la UDI. En el tercer lugar se ubicaron elColegio Cumbres,  el Colegio Mixto Inmaculada Concepción de Talcahuano, el Colegio Alberto Hurtado Segundo de Valparaíso, Colegio El Valle de Casablanca., el Colegio Adventista de Calama,  Colegio Diego Velásquez de Santa Julia y la Universidad San Sebastián.

En el cuarto lugar quedaron variados referentes evangélicos, entre esos la Mesa Ampliada Unión Nacional Evangélica, y en el quinto la Conferencia Episcopal, seguida por la Corte Suprema, la corte de Apelaciones de Santiago,  la multitienda París,  Energy Fitness Clubs, Carabineros y Xinergia, entre otros.

En tanto, en el ranking de personas ocuparon el primer lugar tres asesinos y un atacante de personas LGBTI, así como  la presidenta del el TC Marisol Peña, y los ministros Raúl Bertensen, Francisco Fernández, Iván Aróstica, Domingo Hernández y José Romero.

En el segundo lugar quedaron varios senadores , diputados y dirigentes  de la UDI  y de RN, mientras que en el tercer puesto está el presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Ezzati, junto a otros obispos de la Iglesia Católica.

Los ministros de la Corte Suprema, Pedro Pierry, Héctor Carreño, Rosa Egnem y María Eugenia Sandoval y los jueces de la Corte de Apelaciones de Santiago, Pilar Aguayo, Christian Le-Cerf Raby, y Adelita Ravanales Arriagada, quedaron en el quinto lugar.

Siguieron pastores y obispos evangélicos, como Hédito Espinoza y Emiliano Soto, el Alcalde de Punta Arenas Emilio Boccazzi (PPD) y losconcejales  de esa comuna, Vicente Karelovic (RN) y David Romo, y de Temuco, Solange Carmine (RN), entre otros.

En cuanto a la distribución geográfica, la región Metropolitana concentró el menor número de casos discriminatorios de su historia (30%), aún cuando aumentó en relación al 2013, mientras que Valparaíso y, en menor grado el Biobío  aglutinaron el mayor porcentaje de atropellos conocidos a la fecha, con 20,2% y un 6,3%,  en forma respectiva.

“La descentralización de los reportes y de la ocurrencia de episodios homo/transfóbicos resalta como una de las características del 2014. Sin embargo, el fenómeno pareciera estar relacionado a procesos coyunturales, antes que a una transformación estructural”, indica la investigación.

Explica que “Valparaíso fue escenario de gran parte de los abusos debido a  las discusiones sobre la unión civil y la ley de identidad de género ocurridas en el Congreso Nacional, a lo que se sumaron acciones contra el cuento “Nicolás tiene dos Papás” en tribunales de la región, homofobia también apreciada en el Biobío y en buena parte del país”

Así, por ejemplo, en Magallanes  y Tarapacá; que en forma respectiva concentran apenas el 1,7%  y el 1,3% de los casos a nivel nacional; fueron las regiones donde más aumentaron los abusos, un 300% más que el  2013, debido a la movilización contra el mencionado cuento infantil.