“Este es un proyecto de presupuesto que no responde al interés de Chile”

Parlamentario emplazó al ejecutivo a satisfacer “la demanda ciudadana por una educación pública de calidad, gratuita, sin fines de lucro”.

Un llamado al gobierno a mejorar la propuesta de educación en la Cámara Alta, hizo el Primer Vicepresidente de la Cámara y diputado por Antofagasta, Pedro Araya (PRI), en víspera de que Senado inicie el debate por la Ley de Presupuesto 2012.

El parlamentario señaló que el rechazo al presupuesto de educación  “constituye una verdadera oportunidad para que el Ejecutivo entienda que hay que entrar en soluciones de fondo en esta materia. Asimismo, esperamos que el Senado esté a la altura de las circunstancia y pueda sentar las bases de lo que debe ser el nuevo modelo educacional chileno”, dijo.

Durante la sesión de sala, el diputado –a nombre de la Bancada PRI-Independiente- dijo que “este es un proyecto de presupuesto que no responde al interés de Chile, cuyo gran anhelo es una reforma estructural para la educación. La huella de la dictadura, que en democracia no ha podido ser modificada, por falta de voluntad y acuerdos de la clase política, sigue concibiendo la educación como un bien de “consumo”, cuestión reafirmada por el propio Presidente Sebastián Piñera”.

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Presupuesto neoliberal

El parlamentario, agregó que el presupuesto enviado por la administración Piñera, está “sustentado en una exacerbada concepción neoliberalista del mundo, que no se hace cargo del fondo del problema: para qué la sociedad chilena educa a sus hijos, cómo debe hacerlo y cómo financiarla”.

Finalmente, el parlamentario dijo que es necesario satisfacer “la demanda ciudadana por una educación pública de calidad, gratuita, sin fines de lucro” para lo cual se hace imprescindible, entre otras cosas, “desmunicipalizar la educación escolar, dar un trato digno, coherente y con altura de miras a las universidades públicas, con un marcado énfasis en las universidades regionales, terminar con los abusos, la desregulación y la anarquía absoluta que impera en el mundo de las universidades privadas, lo cual permite que unos pocos privilegiados lucren con dineros de todos los chilenos y a costa de un derecho ciudadano esencial”.