Carolina Alarcón Vargas es una joven profesional de 33 años que comenzó en el Cosplay en el año 2013 de forma esporádica y que desde el 2023 comenzó a practicarlo de manera regular.
“El cosplay ofrece muchas cosas aparte de representar a un personaje que te gusta o un traje que te gusta, te ofrece crear metas personal, conocer más gente, aprender nuevas técnicas y habilidades que quizás nunca pensaste en realizar”, explicó.
La joven detalló que “en lo personal, yo me creo metas propias, no busco tanto reconocimiento, busco expandir mi conocimiento y poder hacer trajes que me gustan”.
Consultada sobre los obstáculos para desarrollar este pasatiempo, la aludida respondió que “acá, no hay mucha variedad de materiales en el caso que quieras hacerte tus propios trajes (telas, etc), eso limita mucho o bien tienes que hacer un gasto mayor para traerlos desde otra ciudad o incluso del extranjero. En mi caso, invierto harto capital a la larga”.
“En muchas ocasiones el Cosplay pasa a segundo plano, en la mayoría de los eventos se siente que al cosplayer se le deja de lado por darle prioridad a otras cosas, que se entiende porque el mundo cambia, pero no debería menospreciarse, si no más bien adaptarlo y llegar a crear un espacio en el que todos los participantes (de cualquier comunidad) se sientan a gusto e incluidos”, agregó.