La prensa impresa no puede olvidar su mala reputación

Es innegable que las nuevas generaciones de Periodistas tienen la misión de realizar un cambio en la forma de comunicar pero también los Periodistas con años de ejercicio en el cuerpo, tienen el deber de actualizar sus conocimientos y unirse a las nuevas formas de informar, que se adaptan a las necesidades de la Aldea Global.

La prensa impresa no puede olvidar su mala reputación, históricamente siempre ha estado del lado de los empresarios y el poder, su labor social fue olvidada y reducida hasta el punto de lo que vende es lo que se publica, sus misiones de Informar, Culturizar y Entretener, fueron olvidadas.

Los titulares de “Identificados Violentistas del PC en el Parque” (9 de abril de 1987 de El Mercurio) acusó a dos jóvenes de violentos desmanes tras la visita del Papa Juan Pablo II durante la dictadura de Augusto Pinochet. Todo finalmente eran injurias y calumnias.

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“No hay tales desaparecidos” (9 de febrero de 1977 de La Segunda) aseguró que la muerte de 13 personas en manos de militares era un invento y que dichas víctimas había viajado a Argentina. Finalmente, todo era falso.

Solo dos ejemplos bastan para dejar claro el espíritu de la prensa impresa y su valor en la ciudadanía.

No podemos olvidar el pasado pues marca lo que somos actualmente y es necesario siempre recordar, para que jamás se vuelva a repetir.

¿Crisis del Periodismo?

Quizás, pero debemos entender que lo que está en crisis es el Modelo de Forma Informativa y no la Función Periodística. La demanda en la información ha crecido pero la gente busca nuevas formas de comunicación.

El ciudadano queda insatisfecho con una oferta informativa convencional, muy relacionada con intereses comerciales y de grandes grupos políticos, lo que lleva al usuario a buscar medios digitales, que sin duda gozan de más credibilidad.

La tecnología destruyó el modelo tradicional y es deber del Periodista crear y explosionar la nueva prensa digital, por el bien de la ética, de la democracia, de la comunidad y, en especial, de ellos mismos.