¿Cuándo nos van a escuchar?

xaeeo52_El pasado viernes 17, en el auditorio de la Biblioteca Regional,  se realizó una actividad organizada por la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad de Antofagasta y su centro de investigación “Quaestio Iuris”. El tema era algo extraño, pocas veces dado en nuestra región, se iba hablar de los niños, niñas y adolescentes en nuestra legislación y principalmente su interés superior.

Por qué señalo qué es un tema extraño, porque en la cotidianidad pocos saben que los niños tienen un interés legítimo en los conflictos legales, al igual que los adultos, y mucho menos sabemos que tienen el derecho de ser oídos.

Esto ha sido así, ya que nuestra estructura judicial y nuestra sociedad  ha sido creada por adultos y para adultos, en el entendido que ellos (los adultos)  son los únicos que pueden tener problemas familiares, como si en la familia no existieran hijos, primos, sobrinos, etc involucrados.

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Nuestro país, en el año 1990, suscribió la Convención de los Derechos del Niño y se comprometió a adoptar un sin número de reformas sustanciales y estructurales, esto con miras a ir creando conciencia y socieducando de que los “menores” no son tales, es decir, disminuidos frente a los demás, si no que son niños, niñas y adolescentes sujetos de derechos. Por tal,  gozan de salud, educación, intimidad, identidad, propiedad, entre otros, de  igual forma que los adultos. Y no solamente eso, sino que también, tienen el derecho de acceder a la justicia cuando consideran que los mismos están siendo vulnerados, es ahí donde surge el resquemor arraigado de nuestra sociedad de que, por ejemplo, ‘¿cómo un niño de 9 años tiene derechos y posibilidad de exigirlo en un Tribunal?’ Y pensamos inmediatamente en que no cuenta con una facultad mental para decidir, ni la madurez y que para ello tiene a sus padres que lo orientan, guían y le corrigen. Muchas veces esos padres y los adultos confundimos esa guía y olvidamos que los nna también existen, que son personas con opinión y los principales involucrados en los problemas de familia. ¿Y no es acaso en un divorcio o en una disputa por alimentos qué el niño es el más involucrado? Y así todo no escuchamos lo que piensa.

Basta con ver nuestros tribunales, cuya estructura está diseñada para adultos, las salas, pasillos y audiencias son realizadas con un lenguaje y un estándar técnico, que si bien, se debe cumplir, este se aleja del verdadero acceso a la justicia y muchos usuarios terminan por no comprender. Imaginemos entonces un niño, en ese lugar, esperando en la banquilla o en la sala de juego mientras sabe que sus padres están en problemas, sin saber que va a suceder, ¿qué pasaría si eso mismo nos ocurriera a nosotros? reclamaríamos, alegaríamos y/o exigiríamos.

Lo mismo merecen nuestros niños. El artículo 3 y 12 de la Convencion obliga a todos los organismos públicos o privados, administrativos, tribunales y a toda la ciudadanía en general a resguardar el interés superior de NNA como sujetos plenos de derechos, como ciudadanos más de esta civis, y con claro derecho a que sean oídos en tribunales.

Esperamos que la reforma que los gobiernos han venido comprometiendo de tiempos pretéritos, al fin vea algo de luz, porque hasta el momento al parecer los niños solo son escuchados en la prensa cuando muere uno de ellos, pero no en el día a día, porque en realidad, poco o nada nos interesa como sociedad. Sobre todo a la clase política, ya que los niños no votan y  mucho menos producen dinero, que al parecer, son los dos requisitos fundamentales para ser ciudadano digno de nuestro país.

Esperamos que esa oscuridad termine, y que los NNA al fin puedan ser realmente escuchados, cuenten con sus propios abogados especializados y todo en un ambiente de sana convivencia, armonía y comunidad. Recordando, en este sentido, a Mandela ‘lo que la sociedad le da a los niños hoy, estos darán a los niños mañana’, esperemos que por comenzar escuchándolos sea un primer paso.

Como Centro Familiar, saludamos la iniciativa y agradecemos sinceramente las excelentes exposiciones y debate vertido. La deuda sigue en pie, para la próxima instancia sean los NNA quienes acompañen la mesa de exposición.

Isabella Bravo Perez, Abogada
Licenciada en Ciencias Jurídicas
Universidad de Antofagasta
Diplomada en abuso sexual infantil: técnica y estrategias de intervención
Postítulo en Derecho de Familia, infancia y adolescencia
Universidad de Chile

Centro Integral Familiar Antofagasta
Prat 461 Edificio Segundo Gómez, Oficina 1507
Fono 97999870 ibravo.abogada@gmail.com

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