En grupo no somos más valientes, somos más tontos

Juan Angel Torres Tuiter @noteroangel
Juan Angel Torres Tuiter @noteroangel
Juan Angel Torres
Tuiter @noteroangel

Un falso sentimiento de valentía recorre nuestras venas cada vez que nos encontramos rodeados de un grupo que presuntamente ofrece un apoyo colectivo.

Sin embargo, ese coraje no es más que estupidez, pues solo cometemos errores cada vez que sentimos que en nuestras espaldas encontramos el respaldo de una manada.

Solos, jamás compraríamos alcohol de un desconocido en la calle. En grupo, buscamos demostrar la hombría y cometer el ilícito de adquirir “copete callejero” y el riesgo de quedar ciego por ingerir bebestible de dudosa calidad ¡Que si quedamos ciegos, entre todos nos guiamos!

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Quién no ha sentido que está aburrido en la pega, es menospreciado por los jefes o que su trabajo no es valorado como quisiera. Solos, aguantamos la injusticia de la vida y buscamos formas de destacar para avanzar el ascenso que creemos merecer. En grupo, alentados por los cachorros que te hacen creer que eres el león de la manada, sacamos la voz y tomamos la bandera de lucha, para terminar siendo despedidos mientras los demás fingen pena y se quedan laborando en un lugar que no les gusta, cuántos han decidido irse de la pega aleonados por la manada para terminar arrepintiéndose.

Solos, no nos atrevemos a molestar a carabineros. En grupo, los cantos y las burlas contra los uniformados brotan desde el alma.

Solos, la noche previa a una entrevista de trabajo importante para el otro día, nos acostamos temprano. En grupo, nos pegamos el mejor lanzamiento de la vida y perdemos la oportunidad laboral del día siguiente.

¿Lo peor? Solos, demostramos respeto y una buena convivencia con la sociedad que construimos. En grupo, realizamos bullying, gritamos y silbamos a mujeres desde la lejanía.

En grupo no somos más valientes, somos más tontos.