Mira qué lindo

Una frase que puede ser muy singular, pero es muy fuerte cuando es de un padre que lleva a su hijo en bicicleta de retorno desde la escuela,  señalándole que mire las aves en el mar, hace pensar en todo lo que experimentamos al andar en la bicicleta, como es posible por medio de una máquina inventada hace ya 200 años nos permite no solamente ver los que nos rodea en nuestro trayecto, si no que ir meditando en todas las situaciones que nos puedan estar pasando en nuestra vida y  que estos viajes muchas veces no permiten aclarar.  La bicicleta pasa a ser una herramienta  anti estrés, de liberación de problemas y de alegría, que para muchas personas ya les parece extraño vivirlo encerrado dentro de un automóvil, que más que poder reflexionar, los problemas empeoran pensando en el vehículo que va delante muy lento o el que nos está apurando por detrás tocando la bocina, muchas veces es solo ver los rostros de los conductores en un taco y ver que están estresado.

Es común ver como se comercializa el automóvil como vehículo que circula en carreteras despejadas o por verdes planicies, viajando sin problema, llegando incluso a enamorar a las personas queriendo vivir eso, pero una estadística del Automóvil club el 2016 indico que el 64% de los conductores maneja con estrés y que el 46 % maneja con molestias, esto cada día va en aumento, incluso el 25% de los chilenos que maneja se define como agresivo.

Es indudable que la congestión vial afecta la calidad de vida, desde hace ya más de 10 años es noticia ver mesas de trabajos de distintas autoridades intentando abordar el problema que muchas ciudades en el mundo comenzaron a solucionar no con aumentar las vías para los automóviles o generando más estacionamiento, sino  al contrario desincentivando el uso del automóvil  por medio de más vías para la bicicleta y para el trasporte masivo de público, a la vez de la creación de servicios, colegios y trabajos cerca de los domicilios de las personas, con el fin que sean menos necesario la cantidad de viajes en automóvil hacia un centro ya saturado.

Publicidad

Es seguro que saldrá un comentario  como: “para que ciclovias si no hay ciclista” y a la vez otro “para que usar la bicicleta si no hay por donde andar”,  el mismo dilema ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?,  la apuesta debe ser crear ciudades a escala humana, donde se le de preferencia a las personas, donde la transformación de una afecte a la otra.

Hace poco le consultamos al Suizo Andro Heim  porque eligió la bicicleta para recorrer el mundo y nos respondió: “la bicicleta es el invento más genial de toda la historia de la humanidad que se puede mover con tan poca energía como estoy evidenciando viajando por el mundo,  gastando mucho menos y contaminando menos el planeta”

Nos tenemos que dar cuenta que la manera en que nos movilizamos afecta la forma en que vivimos y no cambiara hasta no dejar de ser parte del problema.