Según informo biobiochile. Gendarmería de Chile durante la noche de este miércoles instruyó el inmediato traslado de los ciudadanos ecuatorianos imputados por el apaleo que terminó con la vida de una trabajadora tras un asalto en la intersección de las calles República con Domeyko, en Santiago.

En concreto, fueron trasladados a la Unidad Especial de Alta Seguridad con el objeto de proteger su integridad.

Lo anterior, luego que a través de las redes sociales se difundiera un video en el que los ecuatorianos Jonathan Chávez y Cristian Romeroeran agredidos por la población penal e incluso se podía ver cómo les aplicaron descargas eléctricas en las dependencias de la cárcel Santiago Uno, donde se encontraban en prisión preventiva.

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Durante el registro, los internos le exigían a los imputados que pidieran disculpas por el asesinato de Margarita Ancacoy, donde además se podía ver a dos de los cuatro detenidos del caso arrodillados y rapados, mientras los reos del módulo 11 -catalogado como de “baja peligrosidad”- les daban puñetazos y patadas.

Según detalló la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios (Anfup), la cruda agresión ocurrió este miércoles cerca de las 14:00 horas en el sector de talleres, la cual estiman se habría extendido por unos 30 minutos.

Tras ello, Gendarmería entregó los antecedentes al Ministerio Público e inició un sumario administrativo para establecer por qué no se cumplieron los protocolos para resguardar la seguridad de los detenidos.

En tanto, la Defensoría Penal Pública también tomó medidas luego que se conocieran las imágenes: dispusieron la visita en el breve plazo a los imputados y además ejercerán acciones legales ante el Séptimo Juzgado de Garantía, donde solicitarán un recurso de amparo para que se asegure la integridad y seguridad de los imputados.

Todo lo anterior, pese a que Tatiana Escobar, jueza del Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago ya había ordenado a Gendarmería ayer martes “mantener los debidos resguardos y medidas de seguridad correspondientes”.

De hecho, según consta en el oficio respectivo, la defensa solicitó aquello a raíz de que ya habían sido agredidos previo a la formalización, antes de que se concretara la audiencia ante ese tribunal.