Denuncian grave riesgo para trabajadores de Codelco Chuquicamata y Ministro Hales

Desde el inicio de la huelga del sindicato Quilapilun, la empresa se encuentra utilizando conductores y operadores de reemplazo sin las licencias ni el conocimiento experto que significa abastecer del combustible a los Camiones de extracción. Dirigente de la Confederación de Trabajadores del Cobre, Cristián Cuevas,  señaló que las autoridades no han fiscalizado como corresponde para velar por la seguridad de los trabajadores.

1299118Los trabajadores del sindicato Quilapilun de las Divisiones Chuquicamata y Ministro Hales de Codelco, radicalizaron sus movilizaciones, luego que la empresa retirara su oferta de mejoras laborales alcanzadas durante el proceso de buenos oficios, como represalia a la huelga legal que que iniciaron desde el 25 de octubre.

El sindicato, denunció que la medida realizada por la empresa, se hizo efectiva con un afán revanchista y de escarmiento, por órdenes de la proveedora del petróleo  ENEX (ex Shell), propiedad del multimillonario Grupo Luksic a través de su conglomerado Quiñenco S. A.

Publicidad

Una medida que solo es posible, producto del uso de personal de reemplazo desde el primer momento de iniciada la huelga legal.   Más aún, con el fin de anular la efectividad de la huelga, los trabajadores acusan que la empresa está recurriendo a conductores y operadores sin las licencias ni el conocimiento experto que significa abastecer del combustible a los Camiones de extracción, otros equipos Mineros, las instalaciones de la Fundición y otras plantas de la Divisiones de Codelco ya mencionadas.

Al respecto, el lider sindical de la Central Unitaria de Trabajadores y la Confederación de Trabajadores del Cobre, Cristián Cuevas, indicó que esta situación “coloca en peligro no solo la vida de los reemplazantes, sino también las de los trabajadores de la Minas Chuquicamata, Mina Sur y Mina Ministro Hales. Aquí están saltándose los procedimientos de trabajo, las reglas por la vida y normativas legales”, indicó.

De igual forma, el dirigente manifestó que la falta de fiscalización por parte de las autoridades del trabajo ante este tipo de situaciones se ha transformado en una constante, por lo que resulta urgente que desde el parlamento se desarrollen más herramientas de fiscalización.

“Hemos visto como la fiscalización por parte de la inspección del trabajo y del seremi del trabajo es completamente insuficiente. Necesitamos avanzar hacia una nueva institucionalidad laboral que permita erradicar este tipo de situaciones que vulneran hasta los derechos más básicos de los trabajadores”, concluyó.