Conservando las vestimentas de nuestros antepasados

Se trata de 250 piezas textiles arqueológicas halladas en diferentes sitios del norte. Es vital mejorar la condición de estos textiles; como asimismo cuidar y preservar este patrimonio no sólo por su valor patrimonial, cultural y artístico, sino también como fuente de información de nuestro pasado y evolución tecnológica en esta técnica ancestral de nuestra región y país.

vestimentasLos textiles arqueológicos son parte de nuestro patrimonio cultural, y su estudio es una herramienta importante para obtener información sobre las culturas originarias de nuestro país. La investigación sobre las técnicas de manufactura de este tipo de piezas nos otorga importantes detalles sobre las tipologías y tecnología textil que existían en el período prehispánico; como también podemos aprender sobre la cultura misma dentro de la cual se desarrollaron estos preciados objetos.

Con el objeto de potenciar la información sobre control y manejo para la valorización y preservación de las piezas, actualmente se implementa un programa integral de conservación de la colección de textiles arqueológicos del Museo de Antofagasta.

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Este proyecto adjudicado al Fondo de las Artes Regional de Conservación y Difusión del Patrimonio 2014, es desarrollado en el Área de Colecciones del Museo de Antofagasta y ejecutado por la conservadora y restauradora textil, Francisca Lucero Juez y la arqueóloga, Verónica Díaz Vilches, cuya tarea es mejorar el estado de conservación y documentación actual de los textiles, como asimismo el control medioambiental dentro del almacén del museo; y difundir la colección textil a través de diversos medios que visibilicen el trabajo realizado y su importancia en la preservación de patrimonio cultural.

La iniciativa de alcance local, nacional e internacional, contempla un trabajo de talleres con establecimientos educacionales, para mostrar el desarrollo del proyecto in situ, además de charlas de difusión del proyecto.

ETAPAS

Este proyecto de ocho meses de duración, el cual concluye a fines de octubre de 2014, se divide en las siguientes etapas: diagnóstico de las piezas, contextualización de la colección; conservación e intervención de las piezas; registro y documentación; mejoramiento del almacén, monitoreo medioambiental y de plagas y difusión del proyecto.

Es vital actuar rápidamente para mejorar la condición de estos textiles y eliminar cualquier remanente de insectos, larvas o huevos que puedan permanecer en ellos; como asimismo es importante cuidar y preservar este patrimonio no sólo por su valor patrimonial, cultural y artístico, sino también como fuente de información de nuestro pasado y nuestra evolución tecnológica en esta técnica ancestral de nuestra región y país.