Corte de Antofagasta condena a médico y al Instituto de Neurocirugía a indemnizar a paciente por grave negligencia médica

Olvidaron restos de gasa en su columna tras una operación.

La Corte de Apelaciones de Antofagasta confirmó la sentencia recurrida del 2° Juzgado Civil que condenó al médico cirujano Alejandro Escobar Pérez y al Instituto de Neurocirugía Alfonso Asenjo de Santiago, a pagar solidariamente una indemnización por concepto de daño emergente de $12.813.836 (doce millones ochocientos trece mil ochocientos treinta y seis pesos) y de $30.000.000 (treinta millones) por daño moral, a Amada del Carmen Lucero Murúa, quien tras ser operada de la columna vertebral, en agosto de 2010, se le detectaron restos de gasa 9 meses después de la intervención, adosados en el tornillo de fijación de la primera vértebra sacra.

En fallo unánime (causa rol 257-2016), la Primera Sala del tribunal de alzada –integrada por los ministros Óscar Clavería Guzmán, Virginia Soublette Miranda y el fiscal judicial Rodrigo Padilla Buzada- revocó, además, la parte de la resolución recurrida que rechazó la indemnización de perjuicios por lucro cesante, ordenando a los demandados pagar a Lucero Murúa $1.320.000 (un millón trescientos veinte mil pesos) por dicho concepto.

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(…) con la prueba analizada y ponderada, especialmente la ficha clínica, puede concluirse de acuerdo al análisis realizado que surgen presunciones judiciales que reuniendo los requisitos del artículo 426 del Código de Procedimiento Civil, por ser precisas, graves y concordantes, que producen plena prueba sobre la concurrencia de la negligencia e imprudencia en el actuar del demandado Alejandro Escobar Pérez, como también la falta de servicio del Instituto de Neurocirugía”, sostiene el fallo.