La pandemia no impide a las mujeres hacer historia: Multitudinarias marchas y actos por el 8M en Antofagasta, Calama y la región

La jornada de conmemoración del Día Internacional de la mujer contó con diversas intervenciones y manifestaciones con mascarilla, alcohol gel y al aire libre, permitiendo así mayores medidas de seguridad que las aglomeraciones y hacinamiento existentes a diario en recintos cerrados como colegios, transporte, industria, comercio, aeropuertos y lugares de trabajo.

Una multitudinaria convocatoria realizaron mujeres en todo el país para conmemorar el Día Internacional de La Mujer. La región de Antofagasta no fue la excepción y por el contrario, se realizaron multitudinarias convocatorias en Antofagasta, Calama y diferentes comunas de la región.

Durante la jornada se realizaron diferentes intervenciones visibilizando la violencia contra las mujeres y la falta de equidad de género, así como también se realizaron gigantescas convocatorias pacíficas en la región.

La denominada “Plaza de la Revolución”, zona cero de de las movilizaciones en Antofagasta, fue el lugar hasta donde llegaron miles de mujeres (y algunos hombres) para manifestarse en una gigantesca concentración, para luego realizar una marcha pacífica por la ciudad.

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En Calama el lugar elegido fue la Plaza Robinson Gómez (nombre dado por los manifestantes a la Plaza de Armas de la ciudad en homenaje a una víctima fatal del estallido social), donde llegaron también miles de mujeres que luego realizaron una marcha por la ciudad.

Mascarilla, alcohol gel y medidas sanitarias fueron la tónica de una jornada histórica desarrollada al aire libre, contando por lo tanto más medidas de seguridad que las aglomeraciones y hacinamiento en algunos recintos cerrados como colegios, industrias, comercios, transportes, aeropuertos y lugares de trabajo.

La jornada se realizó sin mayores incidentes, salvo cuando un grupo de hombres ajenos a la manifestación de las mujeres causó daños menores en la puerta de la Catedral, o de dos sujetos que se infiltraron en la marcha de Calama buscando generar incidentes, hechos aislados que en ningún caso empañaron el ánimo de expresar de forma masiva y pública la postura mayoritaria y transversal de las mujeres de la región, que una vez más dejaron claro que más allá de la pandemia, continúa inquebrantable la convicción de generar cambios de fondo en el país que permitan mermar la poca equidad de género y económica, la corrupción en elites políticas, empresariales y militares, además de las constantes vulneraciones e injusticias que afectan a las ciudadanas y ciudadanos en el país.