La basura electoral sigue ensuciando las calles de Antofagasta

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A pesar que no hay propaganda propiamente tal, ya que en su mayoría no contienen frases que induzcan al voto, aún quedan  en gran cantidad afiches y gigantografías con rostros de políticos. Una molestia para los vecinos que puede ser denunciada y que además comienza a ser revertida por algunos candidatos “anticarteles”.

Terminaron las elecciones que dejaron como ganadora a la independiente Karen Rojo en nuestra comuna, pero fue el jueves 25 de Octubre cuando venció el plazo que la ley 18.700 otorga para realizar propaganda electoral, y si bien no queda a simple vista propaganda electoral como tal, ya que para que un letrero, gigantografía o volante entre en la categoría de propaganda debe inducir explícitamente al voto, conteniendo frases como; “vota por” “vota lista”,  aún quedan letreros con caras y nombres de ex candidatos a alcaldes y concejales.

Una realidad que molesta a los vecinos de Antofagasta y que es particularmente visible en diversos sectores de la ciudad, como también en la locomoción colectiva, que además de transportar a los pasajeros, transporta también los rostros de los candidatos a alcalde e incluso el de un diputado de la zona que figura como “Parlamentario”, dado pista de sus intenciones senatoriales.

Asimismo, banderas de diferentes colores con los nombres de los candidatos, siguen colgando del alumbrado público, mientras que gigantografías con alegres rostros de candidatos se encuentran sobre las techumbres de muchas casas.

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Qué hacer

Si usted en su comuna o barrio advierte una propaganda política (que es aquella que induzca al voto), puede denunciar directamente al municipio y como indica el artículo 32 de la misma ley, “las municipalidades deberán, de oficio o a petición de parte, retirar u ordenar el retiro de toda la propaganda electoral que se realice con infracción a lo dispuesto en este artículo”  además “los candidatos y los partidos políticos estarán obligados a reembolsar los gastos en que incurran las municipalidades en el retiro de dicha propaganda”.

Las sanciones que pueden recibir son multas que varían entre 1 y 20 UTM que van a beneficio municipal. Carabineros es el ente encargado de fiscalizar que los candidatos y partidos cumplan lo dispuesto referente a carteles y letreros en la vía pública pero no aplican multas o dan la orden de retiro ya que sólo pueden realizar la denuncia al juez de policía local.

No más carteles

Por otra parte, la propaganda que no cabe en la definición de electoral, puede escapar a las sanciones de la ley, pero también puede ser castigada por la ciudadanía de otra forma mucho más importante: El tener muy claro quienes son los candidato “sucios” y los candidatos “limpios” a la hora de votar.

Precisamente  por las molestias que ocasiona a los vecinos la propaganda electoral y el hecho de que la ciudadanía está cada vez más empoderada y dispuesta a tomar en cuenta qué candidatos usan resquicios legales para ensuciar la ciudad, es que durante estas elecciones comenzó a verse como propuesta de varias campañas de candidatos, tanto locales como en la capital y otras comunas, el no utilizar carteles de propaganda, consiguiendo dispares resultados.

Es el caso de Carolina Tohá, por la comuna de Santiago, quien dijo que ella veía a los vecinos molestos con tanta propaganda que, por una parte es una gran inversión y que además siempre termina convirtiéndose en basura. Por ello no utilizó carteles, sin embargo, terminó ganando la elección a Pablo Zalaquett, que no escatimó recursos en empapelar la ciudad.

En Antofagasta también hubo candidatos “anticarteles” -aunque no con el mismo éxito de Tohá- como Guillermo Acuña, quien se dedicó a conversar con la gente en Calle Prat y debatir ideas en la calle, mientras que otros optaron por una cantidad más reducida de carteles o simplemente entregaron calendarios, como el caso de Hugo Navarro. También estuvieron aquellos que utilizaron únicamente las redes sociales o el puerta a puerta.

Así, puede ser que la tendencia “anticartel” tome fuerza en las presidenciales, aunque esto dependerá netamente de la ciudadanía que quizás no estaría tan molesta con ver las calles llenas de carteles, siempre que estos contuvieran ideas y no sólo caras maquilladas con sonrisas simpáticas induciendo a votar por algún candidato o lista sin poner a la vista los proyectos e iniciativas.