El Consejo para la Transparencia (CPLT) entregó los resultados de su fiscalización de Transparencia Activa 2025, revelando profundos contrastes en la gestión de organismos municipales y regionales de Antofagasta. El informe, que revisó a 257 entidades a nivel nacional, posicionó a la Corporación Municipal de Deportes y Recreación de Antofagasta como un referente de probidad, alcanzando un cumplimiento del 95,89% y ubicándose en el octavo lugar del ranking nacional. Este desempeño destaca en una región donde la administración de recursos fiscales a través de corporaciones y fundaciones ha estado bajo la lupa ciudadana por la necesidad de mayor claridad en sus procesos.
En la otra cara de la moneda, la Corporación Cultural de Antofagasta registró uno de los desempeños más deficientes del país, cayendo al puesto 174 de 181 con un escuálido puntaje de 35,92%. Esta situación de opacidad no es aislada en la región: la Corporación de Deportes de Mejillones y la Corporación de Cultura y Turismo de Calama también obtuvieron calificaciones reprobatorias, con 39,25 y 43,8 puntos respectivamente. La falta de información actualizada y accesible en estos organismos debilita el control social, generando lo que la presidenta del CPLT, Natalia González, denomina “zonas grises” fuera del escrutinio de la ley.
La fiscalización también arrojó una alerta roja sobre la Fundación Cultural de Mejillones, la cual fue detectada operando sin siquiera poseer un sitio web para cumplir con sus obligaciones legales. Ante esta precariedad, el CPLT enfatizó que la transparencia no es una formalidad opcional, sino una obligación para toda entidad que reciba recursos públicos. Otras instituciones similares mostraron resultados mixtos, como la Fundación Cultural de Sierra Gorda, que logró un aceptable 78,92%, y la de Tocopilla con 62,25%, evidenciando que el tamaño de la comuna no es excusa para el incumplimiento administrativo.
Desde el organismo fiscalizador recalcaron que estos resultados disparatados refuerzan la urgencia de avanzar hacia una “Ley de Transparencia 2.0”. La propuesta busca que no existan distinciones entre si un servicio lo presta directamente un municipio o una corporación externa; en ambos casos, la ciudadanía tiene el derecho irrenunciable a saber cómo se toman las decisiones y en qué se gasta el presupuesto. En el ámbito de las asociaciones, la Asociación de Municipalidades de la Región de Antofagasta logró un desempeño sólido de 82,75 puntos, situándose por encima de la media nacional de su tipo.
Finalmente, Natalia González recordó que las infracciones a estas normas son sancionadas por el Consejo, subrayando que la transparencia es la herramienta clave para combatir la desconfianza y la corrupción. Con estos datos sobre la mesa, el desafío para los alcaldes y directivos de la región es elevar los estándares de cara al próximo ciclo fiscal. La ciudadanía espera que instituciones clave para el desarrollo social y cultural de Antofagasta, Calama y Mejillones dejen de figurar en la parte baja de los rankings nacionales y garanticen el acceso a información clara, oportuna y completa.