Amplio rechazo al negocio que amenaza el futuro del Río Loa

Preocupación genera en Calama y la región, el futuro del Río Loa.

El edil loíno, Esteban Velasquez , junto al diputado Marcos Espinoza y dirigentes sociales de la Tierra de Sol y Cobre, manifestaron su completo rechazo al proyecto que pretende extraer agua desde la principal fuente de vida en el desierto más árido del mundo.

El acuerdo entre la minera de capitales foráneos Doña Inés de Collahuasi y Aguas Antofagasta para extraer más de 500 litros de agua por segundo desde la aducción Lequena en el Río Loa, no pasó desapercibido en la ciudad de Calama, en donde el alcalde Esteban Velasquez, parlamentarios y dirigentes sociales, ya han alzado la voz durante las últimas horas en apoyo a la defensa del escaso recurso hídrico de la zona.

Esteban Velasquez, calificó este proyecto como un “descalabro ecológico” y emplazo al gobierno a detener la ejecución del polémico plan “que a todas luces a nosotros como comuna, como oasis de Calama, como ciudadanos, nos perjudica“, manifestó el alcalde.

 “Así como ayer el presidente Piñera declara zona protegida a los Geyser del Tatio, hoy es una nueva oportunidad para que negocios que pueden haberse contraído hace años y que otras autoridades tienen también que dar la cara“, agregó el alcalde.

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El alcalde de Calama, Esteban Velasquez.

El edil loíno destacó que “hoy el gobierno tiene una buena  bonita oportunidad” para rechazar este proyecto, “pues en manos de ellos esta la autoridad medioambiental”.

Por su parte el diputado por el tercer distrito, Marcos Espinoza (PRSD), también se sumó al rechazo a este proyecto y manifestó su más enérgico rechazo a “la venta de agua por parte de la concesionaria aguas antofagsta a Compañía Minera Collahuasi. El agua debe ser un bien de uso público”, señaló.

Cabe destacar que Minera Collahuasi, que es operada por las multinacionales Xstrata, Anglo American y un grupo de empresas japonesas encabezado Mitsui, ya anunció la destinación de 173 millones de  dólares para la puesta en marcha de este proyecto que podría convertirse en el origen de un nuevo movimiento social como lo fue “Patagonia sin represas” en Aysén, pero esta vez en el norte del país.