Joven pareja lleva más de una semana desaparecida en San Pedro de Atacama

Hace una semana que no se sabe del paradero de Francisca Sánchez y Kevin Garay

La última vez que se supo de Francisca Sánchez y su pololo Kevin Garay, fue cuando viajaron hasta la ciudad de Calama para comprar un cargador de celular. 

Desde que colgó su teléfono el pasado jueves 12 de enero, que Silvia MelladoVega, una de las apoderadas del Liceo Darío Salas de Santiago que inició una huelga de hambre a favor de la educación gratuita, no sabe nada del paradero de su hija, Francisca Sanchez Mellado.

La estudiante de 17 años, viajó junto con su pareja, Kevin Garay desde su residencia en la capital, hasta la localidad de San Pedro de Atacama, con el fin de pasar las vacaciones y trabajar durante el verano.

Madre e hija mantuvieron una comunicación constante, hasta el día en que Francisca avisó que viajaría hasta la ciudad de Calama, con el fin de comprar un cargador nuevo para su teléfono celular.

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Desde ese día no sé nada de ellos. No se llevaron sus cosas desde San Pedro, el celu está apagado y no hay movimiento en sus Facebook“, explicó la madre de Francisca.

Francisca Sánchez. Información sobre su paradero puede ser entregada a silvia@mellado.cl o al (55) 34 23 43 PDI Calama.

Un misterio

Conocida la noticia de la misteriosa desaparición, la familia y amigos realizaron la denuncia correspondiente ante la Policía de Investigaciones (PDI) junto con iniciar una intensa campaña de búsqueda, que se ha desplegado con afiches en las calles y mensajes en las redes sociales, con el fin de dar con el paradero de los jóvenes, sin éxito hasta el momento, salvo una información recibida por la familia, donde se asegura que la estudiante habría sido vista en Copiapó.

Cabe destacar que la madre de Francisca Sánchez se encuentra completamente convencida de que no se trata de una desaparición intencional o viaje planificado de su hija, ya que ambas mantienen una estrecha comunicación y cercanía, hecho que llevó a Silvia Mellado a convertirse en uno de los apoderados huelguistas en el Liceo Darío Salas, como forma de solidarizar con su hija y los estudiantes de Chile.