Cuatro posadas fueron sancionadas con prohibición de funcionamiento por la Dirección del Trabajo (DT) tras constatar severas deficiencias laborales, ya que ninguno de los cuatro locales contaban servicios higiénicos, tanto para el personal como para el público. Ante la consulta de los fiscalizadores sobre el sitio en donde las personas realizaban sus necesidades básicas, estos informaron que debían acercarse a una bomba de bencina cercana para hacer uso de los baños.

Las pericias arrojaron que ningún trabajador de las siete posadas fiscalizadas tenía contrato de trabajo y no se registraba libro de asistencia, de igual forma, se detectó el caso grave de una trabajadora que ejercía labores de garzona, viviendo en las mismas instalaciones, por lo cual, los fiscalizadores se encuentran investigando un posible caso de trata laboral. Finalmente, los empleadores quedaron citados a declarar y presentar la documentación correspondiente. Además, la Polint ejecutó 15 controles migratorios, quedando ocho personas citadas por falta de documentación.

La denuncia de estas irregularidades fue presentada por dirigentes del mismo sector, quienes acusaron malas prácticas en una reunión sostenida con la Gobernadora Provincial, Fabiola Rivero Rojas, quien detalló que “hoy se ejecutó un procedimiento que tiene como objetivo entregar dignidad a los trabajadores y a los usuarios, no vamos a tolerar malas prácticas que beneficien a empresarios o administradores de negocios que lucran con la necesidad de las personas”.

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