La Fiscalía Local de Antofagasta, obtuvo una sentencia de condena en contra de una pareja de ciudadanos bolivianos, identificados como Edwin Copa Valencia de 42 años y Roxana Daza Chambi de 23, por un delito de tráfico de drogas y fueron condenados a una pena de cinco años de presidio menor en su grado máximo, las cuales les fueron sustituidas por la expulsión del país, a su nación de origen.

Asimismo los sentenciados quedarán prohibidos de reingresar al país por una plazo de diez años.

Los hechos por los que acusó la Fiscalía dan cuenta que, con fecha 14 de mayo del 2018, aproximadamente a las 02:50 horas en la garita Control la Negra, ubicada en el Km 1355 de la ruta 5 Norte de esta ciudad, personal de la Sección OS-7 quiénes efectuaban diligencias propias de su especialidad, proceden a controlar el automóvil PPU 4740-YUR conducido por el imputado Copa Valencia, acompañado de Daza Chambi, percatándose que éstos transportaban y mantenían en su poder al interior de dicho vehículo ocultos en un habitáculo de metal soldado a la estructura del parachoque 14 paquetes rectangulares envueltos en bolsa de nylon color verde con grasa de vehículo, contenedoras de cocaína; desde el zócalo del costado izquierdo 16 paquetes con la misma sustancia; 18 paquetes desde el zócalo costado derecho y en el parachoques delantero 09 paquetes contenedores todos de cocaína clorhidrato.

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El total de la droga incautada corresponde a 57 paquetes envueltos en bolsa de nylon color verde revestidos con grasa de vehículo contenedores de 53 kilos 532 gramos de cocaína clorhidrato; incautándose además 02 teléfonos celulares y la suma de 180 pesos bolivianos; $367.000 en dinero nacional; 4900 dólares americanos y 630 pesos bolivianos.

Los acusados renunciaron a  su derecho a guardar silencio y declararon en el juicio. Copa Valencia, dijo que fue contratado para hacer el transporte de una mercancía “ilegal”, que sabía que era droga, pero no sabía en qué parte del vehículo venía. Explicó que no sabía leer ni escribir y que por eso vino con una señorita como copiloto que haría los trámites en la aduana.

Por su parte la mujer, dijo que fue contactada por un sujeto en Cochabamba, mientras hacía los trámites de la Universidad, este sujeto al que sólo conoce por su apodo, “Bigotes”, la contrató con la misión de acompañar a un chofer a Chile, para que este no se durmiera, dice que sabía que el vehículo transportaba droga, pero aceptó el trabajo porque necesitaba el dinero para pagar la universidad.

El Tribunal, luego de conocer los hechos y las pruebas aportadas por el persecutor, dio por acreditados, tanto el delito como la participación que en el mismo cupo a ambos acusados.