Debido a que las movilizaciones en la ciudad han sido permanentes, a Vaquita no se le ha perdido el rastro. Por esto, desde el lunes 24 de febrero  se le ve marchando con los estudiantes secundarios que se manifiestan en contra del regreso a clases.

Casi diariamente podemos encontrar una actualización del estado de Vaquita. Un registro del Instagram “antofaresiste” muestra como, en una marcha por el centro de la ciudad, un grupo de personas preocupadas por Vaquita le dan un poco de agua.

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Las cámaras están sobre él. La gente le da agua, comida y cariño, lo acompañan durante el día y la tarde. En una publicación de Ivonne Marcoleta, el 26 de febrero, se ve a Vaquita comiendo muy cómodo y acostado sobre el pasto.

El Vaquita ha ganado fama en la ciudad como el perro icono del estallido social. La gente se preocupa de brindarle ayuda cuando lo necesita. Mientras permanezca en las calles donde él quiere estar, siempre habrá alguien a quien acompañar.