Antofagasta vuelve a las calles con intensas protestas lideradas por estudiantes secundarios

Si bien durante los cuatro meses de estallido social no hubo un solo día en que no existiera algún tipo de movilización en Antofagasta, el regreso a clases durante la presente semana da cuenta que las vacaciones ya se están terminando para el movimiento social y marzo llega mientras crecen en intensidad y convocatoria las marchas y protestas como sucediera en octubre del año pasado.

Ya desde el lunes el regreso a clases se vio interrumpido con masivas manifestaciones de estudiantes secundarios, que han salido desde sus establecimientos educacionales para manifestarse por una mejor calidad de vida para si mismos, las futuras generaciones, pero también las pasadas, como sus padres y abuelos.

Las autoridades respondieron con el uso de fuerza policial y minimizando las convocatorias, una estrategia que no ha dado resultado por cuanto las protestas se siguieron intensificando durante la semana.

Publicidad

Durante la noche del jueves el sector de Avenida Salvador Allende fue bloqueado con barricadas que instalaron un gran número de manifestantes de todas las edades, que lograron una de las convocatorias más altas que se hayan visto en el sector en las últimas semanas.

Situación que se mantiene este viernes, cuando estudiantes secundarios de distintos liceos y colegios salieron de sus establecimientos educacionales con cacerolas y entonando diversos cánticos de protesta, para confluir en el centro de la capital regional, recibiendo en todo momento respaldo de automovilistas, transeúntes y la comunidad en general.

Las manifestaciones han sido mayoritariamente de carácter pacífico, si bien también se han producido algunos incidentes. El hecho de violencia mas grave fue el criminal actuar de un atacante armado de 73 años, que disparó con un arma de fuego en contra manifestantes, para luego denunciar un supuesto intento de saqueo en su hotel.

Por otro lado, también crecen las denuncias de abusos policiales, existiendo ya un funcionario formalizado por apremios ilegítimos.