El antes y después del vertedero La Chimba de Antofagasta a un año de su cierre

Luego de 50 años como el sitio más tóxico de la ciudad, a un año de su cierre los terrenos del vertedero La Chimba comienzan a mostrar una nueva cara gracias a los trabajos de sellado, cierre y mitigación de focos de quemas e incendios. Un importante primer paso para el sueño de convertirlo en zona de reciclaje y un pulmón verde para la ciudad.

Un rostro cada vez más mejorado es el que muestra el vertedero La Chimba, que durante décadas se convirtió en el más grande del país y un auténtico vector gigante de insalubridad en la ciudad.

Tras casi 50 años de funcionamiento en Antofagasta, durante el 2019 se concretó su cierre, además del inicio de operaciones del nuevo relleno sanitario Chaqueta Blanca, que recibe actualmente los residuos domiciliarios. El proyecto, largamente esperado y exigido por la comunidad tendrá una vida útil de 20 años, con estándares de calidad y amigable con el medio ambiente, evitando nuevos problemas sanitarios para la ciudad.

Pero la puesta en marcha del nuevo relleno sanitario es solo una parte de la historia. La otra parte menos publicitada y desafío mayor, resulta en recuperar los terrenos del antiguo vertedero La Chimba, fomentar el reciclaje de los millones de toneladas de basura en el lugar y disminuir las quemas de basura.

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Esa ha sido la labor que desde diciembre del 2019 ha iniciado la empresa Servisab, que tras un año de trabajo ha mostrado positivos avances en el sueño de convertir una postal sucia y triste de la ciudad en un futuro pulmón verde para Antofagasta.

ANTES Y DESPUÉS

En este sentido, las labores fundamentales de Servisab han sido supervisar el ingreso de residuos, permitiendo únicamente ingreso de escombros debidamente autorizados e impidiendo la basura domiciliaria. Asimismo, otra labor clave ha sido la disminución de vectores como aves y moscas, además de roedores, trabajo que a un año de su implementación ya muestra positivos avances.

Otra de las labores que muestra un importante estado de avance es el cierre, sellado y recubrimiento con cobertura final de cancha a los residuos domiciliarios, como también de escombros. Es así como resulta posible apreciar que zonas que eran verdaderas montañas de basura en descomposición rodeadas de aves y otros vectores, hoy se pueden ver completamente planas y selladas, siendo aptas para que en el futuro se puedan implementar áreas verdes u otros espacios en una zona donde reinaba la basura.

Antes: Presencia de aves y basura al descubierto en canchas de escombro.
Después: Cancha de escombros sellada y recubierta.

QUEMAS

Uno de los temas sociales y ambientales más graves en el vertedero La Chimba constituyen las quemas de basura que se realizaban casi a diario en el lugar por parte de desconocidos, fundamentalmente para la obtención de cobre de cables u otros elementos, causando peligrosas nubes tóxicas en el sector norte de la ciudad.

Una situación que se ha vuelto cada vez más esporádica gracias a las mencionadas labores de ciere y sellado de zonas con escombros y basura, además del uso de maquinaria pesada para colaborar con Bomberos para apagar los focos de incendio.

Maquinaria pesada trabaja en la mitigación de focos de incendio

Para este punto también ha resultado fundamental el despeje de caminos internos en el vertedero, despejando el acceso para el oportuno control de focos de incendio y también el acceso al canil municipal, que un año después, muestra notables avances.

Mejoras que benefician directamente a los vecinos del sector, que poco a poco comienzan a dejar en el pasado una postal que resultaba una verdadera vergüenza para Antofagasta y donde actualmente se vislumbra un futuro cada vez mas promisorio, para dar paso a un futuro donde el sitio más tóxico de la ciudad se convierta en un espacio recuperado para los vecinos.