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Domingo 29 de Mayo del 2022 02:52

Día mundial del Cáncer de Cuello Uterino: Una patología que “debiese desaparecer”

"Hoy es imperdonable que hayan pacientes con un cáncer cérvico avanzado", por lo que el llamado es a realizarse anualmente las revisiones correspondientes, además de recibir las vacunas preventivas de VPH para niños y niñas.

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Este sábado 26 de marzo es el Día Mundial del Cáncer de Cuello Uterino (CaCu), una patología silenciosa y que, hasta el 2020 ocupaba el cuarto lugar de cánceres que afectan a las mujeres en Chile con un 5,9% de aumento según cifras de GLOBOCAN.

Debido al cáncer de cérvix, como también se conoce, cada día mueren dos mujeres en nuestro país y una cada dos minutos al rededor del mundo. Es por ello que el llamado en esta fecha de concientización, es a realizar los exámenes anuales y preventivos para un diagnóstico precoz y pronto tratamiento a las alteraciones sintomatológicas.

Según explicó el gineco-oncólogo y jefe de la unidad de ginecología oncológica y patología cervical del Hospital Regional de Antofagasta, Alessandro Bronda Martínez, el cáncer cérvico uterinoes el primer cáncer que se ha identificado un factor infeccioso que lo ocasiona, que determinó la necesidad de la infección persistente de un virus que se llama Virus del Papiloma Humano (VPH) y que puede producir alteraciones al interior de las células del cuello del útero y que, en un porcentaje bajo de la población, eventualmente con los años puede progresar a un cáncer”.

Agregando que este virus, tiene una alta incidencia en la población sana, “se estima que aproximadamente el 80% de las mujeres y hombres sexualmente activos vamos de manera intermitente a tener formación del virus, consideró el profesional. Asimismo, aseguró que, en primer lugar, “la gran mayoría de las mujeres va a tener contacto (con el virus)” y respecto a sus síntomas, “son más de 130 virus distintos de papiloma (…) y sus alteraciones se dividen en dos grandes grupos; alto y bajo riesgo. Los de alto riesgo no provocan lesiones visibles, no provocan síntomas, pero pueden eventualmente provocar alteraciones en las células que pudiesen llegar con los años a un cáncer”. Mientras que, los de bajo riesgo “van a provocar verrugas genitales o condilomas que se ven y se tratan por estética”.

Por lo tanto, para Bronda es un cáncer que se puede evitar a través de un temprano diagnóstico potenciado por examinaciones constantes y responsabilidad parental de vacunar a tiempo. “Sabiendo que se identificó un agente causal, que es necesario para la formación de este cáncer, el enfrentamiento que se ha tenido desde la década de los 80′ es potenciar el diagnóstico precoz de las alteraciones previas a que llegue ocurrir un cáncer”.

Y para eso, explica, se desarrolló el Papanicolau, que es “un frotis de células que se extiende en un portaobjeto, la mira un patólogo o un citotecnólogo y determina si hay alteraciones en dichas células compatibles con la presencia del virus o secuelas del DNA del virus que va a provocar una lesión”. Sin embargo, aclara que el examen PAP no está exento de errores pero sigue siendo la mejor alternativa.

No obstante, el gineco oncólogo cree que Chile debiera escuchar la solicitud de la OMS emitida en 2019, justo al inicio de la pandemia, cuando determinó que “el cáncer cervical debiese desaparecer de La Tierra, como hay patologías que han desaparecido. Hoy es imperdonable que hayan pacientes con un cáncer cérvico avanzado”. Por lo que también llama a la población antofagastina que “dentro de su conducta de responsabilidad, se haga los exámenes siendo lo principal el PAP, vacunando a sus hijas, vacunando a sus hijos, porque en países desarrollados se ha logrado erradicar cáncer cervical y para mi seria un gran, gran, gran honor ver esa transformación en Chile, porque desde la década de los 80′ en adelante, es un cáncer que por desgracia se sigue manteniendo y no se la logrado bajar la incidencia, esperemos que el futuro nos demuestre otra cosa“, manifestó.

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