La dura crítica de Felipe Berríos a la mentalidad ‘extractiva’ de Antofagasta

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La desigualdad es una corrupción constante. Que con tu trabajo no puedas vivir“. Así se refirió el sacerdote jesuita Felipe Berríos, quien vive en el campamento Luz Divina de Antofagasta, al momento que vive actualmente el país.

Entrevistado por el programa “Mentiras Verdaderas” de La Red, el sacerdote se refirió a la situación de dsigualdad existente en Antofagasta, que es una versión en pequeño de los estragos que causa el modelo económico imperante en el país desde la dictadura, a familias de todo el país.

Antofagasta tiene la cualidad de ser como un Chile en chico. No solo geográficamente estamos entre los cerros y el mar, es una ciudad alargada igual que el país, sino que también es una mentalidad que se nos ha metido, extractiva, de producir lo máximo posible sin fijarme en lo que destruyo y tratar de ganar la máxima ganancia sin pensar que yo vivo en una comunidad, en un país con otros, que tengo que sembrar para el futuro“, indicó.

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Felipe Berríos agregó que “vivir en Antofagasta es vivir en un Chile en chico que tiene todos los desafíos de cómo afrontamos la desigualdad, de cómo pasamos de esa sociedad extractiva a una sociedad inclusiva“.

En este sentido, ejemplificó señalando que  “Antofagasta es una ciudad que tiene 37 mil dólares per cápita. Sin embargo la mayoría de la gente a veces con empleos informales llega a los 20 mil pesos al mes. Esa es una corrupción brutal que la tenemos hace años y esa corrupción se ataca con mayor democracia, mayor participación y con instituciones fuertes”.

PROCESO CONSTITUYENTE

Berríos también se refirió a su estadía en La Chimba, indicando que es un privilegio.

Para mi no es un sacrificio vivir en Antofagasta. Algunos creen que me mandaron castigado. Yo pedí ir y estoy feliz de estar allí. Para mi es un privilegio estar aprendiendo de la gente de La Chimba. Aprendiendo a ser cura y aprendiendo muchas cosas de la vida“, expresó Berríos.

Otro momento destacado de la entrevista, fue el respaldo entregado por el sacerdote jesuita al Proceso Constituyente que lleva adelante el gobierno para elaborar la primera constitución nacida en democracia en el país, por cuanto la actual fue elaborada sin participación ciudadana en dictadura militar y refrendada en un plebiscito sin registros electorales.

Uno de los problemas que tenemos en Chile es que no sentimos propio el país. Los jóvenes no lo sienten propio. La gente con quien yo vivo en las calles no siente propio el país. Necesitamos volver a sentir a Chile como nuestro“.

Este momento es privilegiado para ir conversando qué clase de país queremos y que la gente común y corriente que a lo mejor no tiene mucho estudio pueda decir ‘a mi me gustaría un país de esta manera, que se gobierne de est otra manera, que los presidentes duren tanto tiempo, un país donde se cuide la salud y la educación. En qué país soñamos, qué país queremos para nuestros hijos. Ese proceso lo encuentro magnífico“.

Finalmente, dio un tip para tomar en cuenta en las próximas elecciones municipales.

Ojalá que en el periodo de elecciones no votemos por el alcalde que me arregle más luego la calle o que me ponga semáforos, sino que además pedirle bueno qué clase de país usted quiere, que clase de sociedad queremos y en ese sentido me parece importante justamente atacar la verdadera corrupción que hay en Chile que es la desigualdad y sentir que el país no nos pertenece“.