En una resolución unánime, el Tribunal de Calama decidió absolver a un profesor de matemáticas que enfrentaba cargos por abuso sexual tras denuncias de estudiantes del liceo técnico profesional América B-10. Durante el juicio, los magistrados establecieron que los relatos de la acusación carecían de coherencia y que no existía evidencia externa que respaldara las imputaciones. El tribunal consideró poco creíble que los actos descritos ocurrieran en salas llenas de alumnos, con puertas abiertas y protocolos sanitarios estrictos, sin que nadie más en el establecimiento advirtiera alguna conducta irregular por parte del docente.
La defensa, encabezada por el Defensor Jefe (s) de Calama, Álvaro Gazón Gajardo, fue fundamental para desestimar la querella mediante una pericia criminalística clave. Este análisis técnico demostró que la dinámica de los hechos relatados era imposible de ejecutar considerando los tiempos de traslado y la organización de la jornada escolar. “Siempre tuvimos la certeza de que nuestro representado era inocente”, afirmó Gazón, destacando que el docente incluso estuvo cinco días en prisión preventiva al inicio de la investigación, una medida que hoy queda sin sustento tras ratificarse su inocencia absoluta.
Finalmente, el fallo reafirmó el rol de la Defensoría Penal Pública en la protección del debido proceso, subrayando que nadie puede ser condenado sin pruebas objetivas y contundentes. Aunque el Ministerio Público y los querellantes no fueron condenados al pago de las costas del juicio, el tribunal fue enfático en la falta de corroboración de los cargos.
Con esta sentencia, el profesor, quien ya había sido sobreseído en el sumario administrativo interno cierra un capítulo doloroso que afectó su libertad y honra, recuperando su estatus de inocencia ante la ley y la comunidad educativa de la Provincia de El Loa.
