El Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama volvió de forma parcial a las aulas durante un par de días tras varias semanas del brutal ataque que cobró la vida de una Inspectora del establecimiento.
Sin embargo, los profesores decidieron iniciar una Huelga tras diversas discrepancias con el proceso de Negociación Colectiva.
La falta de acuerdo llevó a la mayoría de los docentes a plegarse a la movilización, lo que causó el Cierre Temporal del recinto.
La Fundación que sostiene el establecimiento católico alude normas legales para dicha acción mientras que la comunidad educativa se manifestó preocupada por la falta de clases y la continuidad de estudios del alumnado.
Para conocer más sobre la paralización, hablamos con Francisco Santelices Byrt (35), el vocero de los manifestantes.
“La Fundación entregó su última propuesta la cual no cumplía con los mínimos esperados, al informar la huelga la fundación se acogió al cierre de funciones educativas. Esto porque la mayoría de los funcionarios son integrantes del sindicato”, explicó.
El profesor puntualizó que “durante estos 30 días de cierre los funcionarios sindicalizados no desistiremos de la huelga si no existe acuerdo ni respuesta a nuestro petitorio. Se realizarán marchas y variadas manifestaciones para demostrar nuestro descontento y así poder llegar a una solución”.
“A los docentes se nos dieron talleres de contención con la ACSH y después fuimos apoyados por el centro llampen. Para los estudiantes hubieron varios psicólogos externos de otros colegios, del SLEP y la COMDES, quienes estuvieron durante la primera semana del proceso de retorno gradual. A partir de la segunda semana comenzamos a funcionar sin ellos”, añadió.
El profesional aseguró que “como funcionarios estamos preocupados por las suspensiones de clases y por el bienestar de nuestros estudiantes, esta huelga es una instancia como último recurso”.
“Estamos abiertos al diálogo para no sólo resolver este conflicto sino para mejorar las condiciones generales de nuestro colegio”, finalizó.
