Más de 1.500 personas: Carabineros interviene en fiestas clandestinas en Calama

Los procedimientos se concentraron durante la madrugada del domingo 1 de noviembre y forman parte del trabajo preventivo y de fiscalización que se desarrolló, principalmente, con motivo de las celebraciones de Halloween, para detectar actividades irregulares, prevenir situaciones de riesgo y responder a las denuncias de la comunidad.

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Durante el fin de semana, Carabineros de la Prefectura El Loa desarrolló diversos procedimientos de fiscalización en Calama, que permitieron intervenir dos fiestas clandestinas y un local sin autorización, incautándose equipos y bebidas alcohólicas.


Los procedimientos se concentraron durante la madrugada del domingo 1 de noviembre y forman parte del trabajo preventivo y de fiscalización que se desarrolló, principalmente, con motivo de las celebraciones de Halloween, para detectar actividades irregulares, prevenir situaciones de riesgo y responder a las denuncias de la comunidad.


Al respecto, el prefecto de El Loa, coronel Oliver Matteo, explicó que “durante este fin de semana reforzamos nuestros servicios preventivos y de fiscalización, considerando el aumento de actividades y celebraciones por Halloween. Este trabajo nos permitió detectar e intervenir eventos masivos que no contaban con las autorizaciones correspondientes, así como un local donde se comercializaban bebidas alcohólicas de manera clandestina”.


El primero de ellos se registró alrededor de las 00:30 horas, cuando Carabineros de la 3ª Comisaría de Control de Orden Público (COP) El Loa concurrió hasta el sector del Monolito Topater, donde se desarrollaba una fiesta masiva sin las autorizaciones correspondientes.
En el lugar, el personal policial constató la presencia de aproximadamente 500 asistentes, entre ellos menores de edad, procediendo a la intervención del evento y a la incautación de equipos de amplificación y reproducción musical, sistemas de iluminación y bebidas alcohólicas. Asimismo, se identificó a la persona responsable de la actividad.


Sobre este procedimiento, el coronel Matteo señaló que “una de las situaciones que nos preocupa es que en este tipo de fiestas participan cientos de personas, incluso menores de edad, sin que necesariamente existan las condiciones de seguridad que requiere una actividad de estas características. En este caso, además, algunos asistentes reaccionaron violentamente contra nuestros carabineros, lanzando piedras y botellas de vidrio, situación que fue controlada por el personal policial, permitiendo continuar con el procedimiento sin que se registraran lesionados”.


Una segunda intervención se desarrolló cerca de las 03:13 horas, esta vez en el sector de calles Ralún y General Salvo, luego de reiterados reclamos de vecinos por ruidos molestos asociados a una presunta fiesta clandestina.


Al llegar al lugar, Carabineros verificó que el recinto se encontraba abierto al público y que en su interior permanecían aproximadamente 1.000 personas, por lo que se procedió a disponer el retiro de los asistentes, poniendo término a la actividad. Además, Carabineros realizó la denuncia de oficio correspondiente.


En este contexto, el prefecto de El Loa destacó la importancia de la colaboración de los vecinos, señalando que “este segundo procedimiento responde precisamente a las reiteradas denuncias de la comunidad, lo que demuestra lo importante que es informar oportunamente estas situaciones. Nuestro trabajo también está orientado a proteger la tranquilidad de las familias y evitar que actividades irregulares afecten la seguridad y la convivencia en los barrios”.


El tercer procedimiento se concretó alrededor de las 07:00 horas, cuando Carabineros concurrió hasta un inmueble en calle Prat, en el sector centro de Calama, donde se estaría realizando la comercialización clandestina de alcohol.


Como resultado de la fiscalización, Carabineros decomisó 376 botellas de bebidas alcohólicas, entre cervezas, whisky, espumantes, ron y pisco. Además, se incautaron cuatro terminales de pago electrónico y dos parlantes, especies vinculadas al funcionamiento del establecimiento.


Finalmente, el coronel Matteo enfatizó que “más allá de las incautaciones o de la cantidad de personas que participaban en estas actividades, lo importante es que estamos presentes, fiscalizando y actuando para prevenir situaciones que puedan poner en riesgo a la comunidad. Estos controles van a continuar, porque buscamos anticiparnos a hechos de violencia, desincentivar las actividades ilícitas y entregar mayor tranquilidad a nuestros vecinos”.

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