Libertad vigilada para hombre que abusó sexualmente de su nieta menor de edad en Calama

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El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Calama declaró culpable de abuso sexual de una persona menor de 14 años a un hombre identificado como Miguel Barraza Maya, de 62 años, a quien le aplicó una pena de 4 años de presidio menor en su grado máximo que luego sustituyó por libertad vigilada.

Los hechos por los que acusó el fiscal Raúl Marabolí Salas, ocurrieron cuando la menor cursaba tercero básico y tenía nueve años de edad.

En momentos que la niña visitaba a su padre, hijo del acusado, quedó a cargo de su abuelo, y mientras estaban en su pieza el abuelo biológico comenzó a acariciar a su nieta en sus partes íntimas, y a obligarla a hacer lo mismo con él. En el trayecto de regreso a casa de su madre le dio besos en la boca y al llegar a su domicilio la niña contó lo que le había ocurrido.

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Durante el juicio el acusado renunció a su derecho a guardar silenció reconoció haber cometido los abusos sexuales en contra de su nieta biológica, indicando que este hecho habría ocurrido una sóla vez y que no sabe las razones por las que actuó así.

Por su parte la menor declaró en el juicio y contó que los episodios de abuso se repitieron varias veces, pero que ella le contó a su madre que fue sólo una vez ya que tenía miedo que metieran preso a su abuelo. Recuerda que todos esos hechos ocurrieron cuando ella cursaba segundo básico.

Asimismo, la menor indicó que estos hechos resultaron traumáticos en su vida, que se sentía muy mal y de hecho intentó quitarse la vida en dos oportunidades, pero que actualmente se siente mejor.

La madre de la víctima declaró por su parte señaló que su hija comenzó a mostrar comportamientos extraños, se orinaba en la cama, y se inflingía golpes, la llevó al médico y le pidió a un sacerdote que la bendijera. Luego se enteró que una prima de su hija, también había denunciado haber sufrido abuso por parte del abuelo.

Recordó que su hija se sentía culpable de haber denunciado a su abuelo y en dos oprtunidades intentó ahorcarse. Dijo que el tratamiento psicológico al que la envió la Fiscalía resultó muy buena ayuda y poco a poco la niña ha ido recuperando la ilusión de vivir, aunque aún no se anima a andar sola por la calle o a subirse sola a un colectivo.

El tribunal luego de valorar la prueba consistente en testimonial, documental, pericial y fotográfica dio por acreditado, tanto el delito como la participación que en el mismo correspondió al imputado.

Atendido que el condenado reúne los requisitos que dispone la ley para otorgar beneficios sustitutivos, se le benefició con la libertad vigilada por el lapso de la condena debiendo quedar sujeto a la vigilancia de la Sección de Tratamiento en el Medio Libre de Gendarmería.