El Seremi de Obras Públicas, José Fuentes Llanquileo, encabezó una visita inspectiva para marcar el inicio de las obras de mejoramiento vial en el tramo 4-C de la Ruta 23-CH, un eje fundamental para la Región de Antofagasta. Con un financiamiento ministerial que supera los 20 mil millones de pesos, este contrato representa el primero de cuatro etapas planificadas para robustecer la vía que conecta a Calama con el poblado de San Pedro de Atacama. La autoridad destacó que estos trabajos no solo benefician el tránsito productivo y de carga, sino que son vitales para garantizar la seguridad de los residentes y del creciente flujo turístico que recibe la comuna cada temporada.
Las faenas se concentran específicamente entre los kilómetros 86,2 y 93,4, un trayecto de poco más de siete kilómetros que cruza la emblemática Cordillera de la Sal, al poniente de San Pedro. Las características técnicas del proyecto consideran la aplicación de concreto asfáltico de alto estándar, obras de saneamiento para el control de aguas, nueva iluminación y el reforzamiento de los elementos de seguridad vial. Estas mejoras buscan elevar la transitabilidad en un sector geográficamente complejo, disminuyendo los costos de viaje y los riesgos de accidentes en una zona de curvas y pendientes pronunciadas.
Una de las novedades más esperadas del contrato es la construcción de una ciclovía que unirá el poblado de San Pedro de Atacama con las áreas de estacionamiento de los miradores hacia el Valle de la Luna y la Cordillera de la Sal. Este nuevo espacio permitirá que los visitantes puedan desplazarse de forma segura hacia los puntos de observación, separando el tráfico de bicicletas del flujo de vehículos pesados y buses turísticos. Según detalló el MOP, el diseño del proyecto se ha coordinado estrechamente con la comunidad local para asegurar que la infraestructura respete el entorno medioambiental y los elementos identitarios de la ruta.
Finalmente, esta intervención se alinea con el convenio de programación del Corredor Bioceánico Vial de Capricornio, consolidando a la región como un nodo logístico estratégico para el comercio exterior y los puertos de la zona. Al mejorar las condiciones del transporte de pasajeros y carga internacional, la obra potencia el desarrollo productivo de la provincia de El Loa y su proyección hacia los mercados vecinos. Se espera que, con el avance de este y los futuros contratos en la Ruta 23-CH, el trayecto Calama-San Pedro se convierta en un estándar de seguridad y eficiencia para todos sus usuarios.