La mañana de este martes, la Delegada Presidencial Regional, Katherine López Rivera, junto a personal municipal y un fuerte contingente policial, lideró el desalojo de una ocupación irregular en Sierra Gorda. La medida, solicitada formalmente por la alcaldesa Adriana Rivera, contó con el resguardo de diversas unidades de Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI). Durante el procedimiento, la unidad de Policía Internacional realizó controles migratorios a los ocupantes, confirmando que la mayoría se encontraba con su situación regularizada, mientras que la maquinaria municipal procedió al retiro de las estructuras tras haber notificado previamente a las personas para el retiro de sus enseres.
El operativo responde a una planificación estratégica para destrabar el proyecto de macrourbanización de Sierra Gorda, un avance largamente anhelado por la comunidad local. Según detalló la delegada López, el terreno recuperado fue entregado de inmediato al municipio mediante un acta oficial, asegurando que el espacio sea utilizado conforme a la normativa vigente. “Agradecemos el trabajo de cooperación de las policías para ejecutar este desalojo, permitiendo que la alcaldesa cumpla el compromiso de usar este terreno en beneficio de todos”, señaló la autoridad regional tras finalizar las faenas de limpieza.
Por su parte, la administradora municipal de Sierra Gorda, Yamile Guzmán Nadgar, explicó que la recuperación de estos suelos es una obligación legal para dar cumplimiento al plano regulador de la comuna. Las zonas intervenidas corresponden a trazados de calles que permitirán la futura generación de casas, espacios públicos y mobiliario urbano. “Es fundamental recuperar esta zona para seguir trabajando con la comunidad y asegurar que el crecimiento de nuestro pueblo sea ordenado y bajo las reglas establecidas”, comentó.
Finalmente, desde la Delegación Presidencial enfatizaron que estas acciones se mantendrán de forma sostenida en toda la región bajo el mandato del Presidente José Antonio Kast. El objetivo central es la restitución de terrenos fiscales y espacios públicos que han sido focos de incivilidades, para devolver la seguridad a los barrios y permitir la ejecución de obras de interés social. Con el terreno de Sierra Gorda ya despejado, el municipio podrá retomar los trabajos de infraestructura que transformarán el rostro de la comuna y brindarán soluciones habitacionales definitivas a las familias que esperan por la urbanización formal.