La “Gringa Rachel”: “Hay que enseñar a los niños a no acosar a las mujeres con el ejemplo”

22835368_10155737567049780_845391293_nRachel Rosenberger, la amiga de Perla Ilich, decidió aterrizar en Latinoamérica desde Estados Unidos, para practicar su español y vivir la vida libre.

La joven más conocida como la “Gringa Rachel”, tuvo la fortuna de conocer el norte de Chile, en especial San Pedro de Atacama y Calama. Sin embargo, la chica ha pasado más de una aventura en nuestro país.

“Antes de venir a Chile, leyendo grupos en facebook, veía comentarios que este español es difícil, otros decían que tenían malas experiencias pero yo dije que podría onda “aperrada”. Llegué a una hostal en Providencia, estuve dos semanas, me dirigía a todas los institutos de ingles, al tercer día tenia pega”, explicó.

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Acoso Callejero

La ex chica reality reveló que sufrió algunos incómodos momentos en el transporte público de Santiago, “viví un tipo de acoso que no había tenido experiencia en otro país. En el Transantiago, me han “punteado”, eso me causó pena, he llegado a la pega llorando, por una persona que intentó tocarme o levantarme la falda”.

“Hay que enseñar a los niños a no acosar a las mujeres con el ejemplo”, añadió.

Deportista

La hermosa chica también es una asidua deportista, “antes pesaba 64 kilos, ahora peso 50 y es puro musculo. Me cuesta mucho tener masa muscular porque soy chiquitita, porque las chicas como yo, comemos un dulce y se transfiere en flacidez, cono que la dieta es muy estricta pero con los ejercicios me siento “power”, con energía y mi corazón es mas fuerte”.

Consultado sobre la costumbre de la rutina de ejercicios, la aludida respondió que “no es tan difícil. Hay que empezar a ir a caminar, así lo hice yo. Sabía que la vida sedentaria era mala para mi, empezaba a caminar del metro Santa Isabel hasta Baqueano, pero con onda, rápido y después a correr”.

“Hay que siempre tomar un paso pequeño, no puedes empezar “altoque”. Todas dejan de comer una semana, van al gimnasio y luego se agotan, entonces no vuelven más. Hay que ser constante y de a poco, lo que tu cuerpo pide”, finalizó.