Una costumbre originaria de los celtas y que se ha ido trasformando a lo largo de los años por diferentes culturas. Ramificada en el hemisferio sur cuando existían civilizaciones como la de los Mayas, aztecas, toconas, entre otros, dio un giro significativo cuando se comenzó a ver como una fiesta de disfraces, dulces y travesuras.

La celebración del día de todos los santos, es sinónimo de niños hiperventilados que, en compañía de sus amigos, consumen dulces hasta más no poder. En una canasta típica como lo es la calabaza, podría contener 476 gramos de azúcar, siendo el consumo máximo recomendado por los especialistas de la salud 40 gramos.

En Chile las tasas de sobrepeso han aumentado considerablemente este último tiempo 38,9% de los habitantes de Chile se mantienen en ese rango. Además, la obesidad bordea los 31,2% y la obesidad mórbida un 3,2% según la Encuesta Nacional de Salud 2016 – 2017.

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El presidente de la sociedad Chilena de Pediatría, Dr Humberto Sorlano sostuvo que “las ultimas encuestas indican que cerca de la mitad de los niños entre 5 y 7 años son obesos o presentan sobrepeso. Cifra que en el caso de los adolescentes se ve en uno de cada tres”.

Una de las ideas que entregó la secretaria Ejecutiva del Sistema Elige Vivir Sano, Alejandra Domper es dar bolsas con porciones de frutos secos, cereal o fruta. además, explicó que no se le puede prohibir a los padres darles dulces a sus hijos. “sabemos que no podemos quitarles a los niños todos los dulces que recolecten. Por eso, queremos invitar a las familias a la moderación en su consumo, así como también buscar opciones creativas para regalar a los niños”.  

Los expertos como Sorlano recomiendan para los mas jóvenes acompañar 4 unidades de gomitas azucaradas con 9 minuto de actividad física, en el caso del chupete se debe andar en bicicleta por 16 minutos, mientras que comer de un recipiente de calabaza lleno de dulces en un día, deberán correr 5 horas y media o andar 7 horas en bicicleta para quemar el azúcar extra que consuman.