Cambios en el mercado de los medios

Fuentes cercanas a la revista citadas por el Wall Street dicen que Forbes mostró una utilidad después de impuestos de US$20 millones en 2012 y para el 2013 se esperaba el mejor panorama financiero de los seis últimos años. Es decir, la inversión sería recuperable entre 10 años según la valorización del Wall Street Journal y 20 años, según sus dueños.

forbes_cover040912-81-620x330Un nuevo gigante de los medios de comunicación “tradicionales” está a la venta, la revista Forbes, famosa por sus rankings sobre la riqueza de naciones y empresarios. Como siempre, el precio de mercado es una incógnita, pues, mientras algunas valoraciones la sitúan en unos US$ 200 millones, sus propietarios quieren venderla por más de US$ 400 millones. Bien dicen que el dueño del auto siempre creerá que el suyo vale más que el del vecino, aún de igual marca y año.

El último gran medio a la venta fue The Washington Post que fue adquirido por el fundador de Amazon, Jeff Bezos, por US$ 250 millones, luego de un proceso marcado por la discreción. Las aprensiones de vendedores y comprador no estaban demás. Dicha compraventa se estaba realizando en medio de la “tormenta perfecta” que, tras el arribo de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC’s) y la Internet, está azotando a todos los diarios y revistas con raíces en la “industrial” letra impresa y que viven un periodo de clara devaluación, como pasó con los telares a mano, luego que aparecieran las versiones mecánicas a vapor y eléctricos.

Los medios escritos e impresos tuvieron su momento de gloria durante el siglo XX, antes de la radio y la TV, porque eran los únicos a través de los cuales las personas se enteraban de los hechos noticiosos relevantes, adquiriendo así un enorme poder de veto e influencia política y social. Pero con el arribo de las nuevas TIC’s, computadores, smartphones, tablets, notebook, todo incluido (fotografía, video, mp3 y mp4, teléfono, mensajería, e-mail, acceso a Internet y a redes como Twitter o Facebook) todos nos hemos transformado en medios de comunicación y la propagación de las conversaciones e informaciones depende de la oportunidad, importancia, creatividad y redes de acceso a grupos de conversación que creen un trend topic que hasta los medios masivos se vean en la obligación de publicar.

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En el caso del Washington Post la venta solo se supo una vez que ambas partes estuvieron oficialmente de acuerdo. Nada con antelación. (Seguramente Bezos sabe cómo tener a raya la filtración de secretos a través de las redes digitales y es probable que los actores del proceso hayan exigido, so pena del fracaso del negocio, no trascender la noticia). En el caso de la revista Forbes, en cambio, el proceso tiene carácter más público. Por de pronto, se han conocido no sólo cifras, sino también el nombre del banco encargado de gestionar la venta, el Deustche Bank, e incluso plazos. Lo que aún no trasciende es la lista de pretendientes, aunque en las redes ya mencionan al Wall Street Journal como uno de los vivamente interesados.

Wall Street Journal hizo una valoración de unos US$ 200 millones de dólares, algo menos que lo que pagó Bezos por el diario que llevaba años incurriendo en fuertes pérdidas.
Los propietarios de Forbes esperan superar los US$ 400 millones. ¿Vale ese precio? Fuentes cercanas a la revista citadas por el Wall Street dicen que Forbes mostró una utilidad después de impuestos de US$20 millones en 2012 y para el 2013 se esperaba el mejor panorama financiero de los seis últimos años. Es decir, la inversión sería recuperable entre 10 años según la valorización del Wall Street Journal y 20 años, según sus dueños.

La pregunta es si Forbes se venderá como un medio anclado a la “industrial” imprenta, dado que buena parte de sus ingresos actuales proviene de la publicidad en el medio impreso o si se asimilará a un exitoso medio TIC’s, cuyas perspectivas son más atractivas hacia futuro, pero que operan con modelos de negocio recién comenzando a experimentarse, hecho que genera un alto nivel de incertidumbre. Por lo demás, este es un fenómeno muy propio de los precios que se han pagado en lanzamientos en Bolsa de empresas como Facebook o Twitter, las que partiendo de valores muy altos en primeras compras, la demanda y expectativas han hecho crecer una burbuja que ha terminado por reventar, dejando a miles de accionistas atascados con acciones que no podrán vender muy pronto al precio al que compraron o eventualmente más. La venta de la revista Forbes, en consecuencia, seguramente se cerrará a un precio que no es el del comprador, pero que tampoco será el del vendedor.