Libros escolares convertidos en folletos de supermercado

Ni neruda, ni Sócrates, ni Einstein. Los niños deben estudiar leyendo Jingles de Marcas comerciales como la que aparece en la fotografía.

¿Alguna vez se preguntó por qué muestran tanta basura en la televisión? Prepárese, el futuro puede ser peor..

Una nueva polémica suscitó el Ministerio de Educación, que se sumó a su anterior idea de reducir las horas de historia (hecho que no se llevó a efecto), luego de conocerse que en los libros de los escolares de Chile, mezclados con las lecturas y materias de los niños, aparecen propagandas de Bilz y Pap, Ades o Té Lipton, por citar algunas.

La medida generó la inmediata reacción de diversos sectores tanto de gobierno como de oposición, que no comprenden como es posible que algo tan importante como la educación se transforme en una vitrina de supermercado.

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Los libros, cuyo valor además occilan entre los $17.000 y los $26.000 pesos corresponden a la asignatura de lenguaje y comunicación, siendo utilizados por niños de 12 años.

La editorial involucrada, Santillana, asegura que “no se trata de publicidad”.

Juzgue usted mismo.