En medio del desierto de la Región de Antofagasta existe un lugar creado para preservar una de las historias más dolorosas de Calama.
Se trata del Parque para la Preservación de la Memoria Histórica, ubicado a unos 15 kilómetros de la ciudad, en el camino hacia San Pedro de Atacama. El sitio recuerda a 26 presos políticos que fueron sacados desde la cárcel de Calama y ejecutados por personal militar el 19 de octubre de 1973, durante el paso de la denominada Caravana de la Muerte.
Tras los asesinatos, la información oficial difundida por las autoridades sostuvo que los detenidos habían muerto durante un supuesto intento de fuga. Sus cuerpos no fueron entregados a sus familias.
Durante años, familiares de las víctimas recorrieron la pampa buscando indicios sobre su paradero. En 1990 comenzaron a encontrarse restos humanos en sectores próximos a Calama, dando inicio a un complejo proceso de recuperación e identificación.
Años más tarde, en este lugar se levantó el memorial que hoy mantiene los nombres y la memoria de quienes fueron asesinados.
En el marco del Día Nacional del Ejecutado Político, Diario Antofagasta recorrió este espacio para registrar su historia y recordar por qué, más de cinco décadas después, sigue siendo un lugar de memoria para Calama y toda la Región de Antofagasta.