Narración Literaria: Declaración de Principios por Yonatan Urqueta

Antes de rimar quieres remedir las falsedades arremeter contra nuestros cuerpos olvidar el viejo sonido en nuestros oídos.

Quieto y esperando a la presa perfecta.

Arremetiendo y volviendo a nacer desde la mierda que solíamos comer en las calles tímidas de esta repentina y mugrosa ciudad de tiernos resplandores de miedos en el calzoncillo.

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Me paro y grito que este repentino miedo este quieto ardor no deja de existir en mi pecho.

El miedo, miedo a crecer y el miedo a dormir en el suelo de alguna plaza.

Agrupar las talladas melancolías musgos pedazos de mierda en tu corazoncito de riendo y llorando para no gritar.

De ocio de miedo de miedo de ¡miedo!!.

Ver a la gente pasar con sus bolsitas con sus gestos de buen aventurado.

De que dios está aquí para salvaprotegerlos de personas como yo o como tú.

Sonrientes caminan por las grandes avenidas sonrientes olvidan al hambriento al solitario al perdido al drogadicto al suicida.

Sangrando por dentro con sus cerebros llenos de dinero de avaricia de egoísmo.

De poca similitud a este mundo sucio y repudiante que estamos parados ahora.

Joven y viejo caminando vagabundo.

Viendo el tiempo pasar las flores marchitar el invierno congelar mis huesos.

Viendo como la vida se va sin hacer algo por detenerla algo por agarrarla por la cintura besarla y decirle que se quede junto a mí.

Empolvando nuestras narices con cocaína pseudoefedrina.

Tomando clonasepam bebiendo vino barato ron de marca emborrachando nuestras fatídicas almas de soledad.

Enfrascando todo y guardándolos en una repisa de olvido.

Olvidando a los amigos huyendo de todo.

Encerrándose en la oscura habitación viendo trainspotting o alguna enfermedad del cine para calmar la ansiedad de escapar de cualquier lugar.

Humillar mis ganas malgastar mi vida.

Al son de la revolución que veo esfumarse entre mis dedos.

Dedos que solamente pueden sostener por ahora un cigarrillo.

Para despertar nuevamente en los mismo nublados días que me regala esta gris ciudad.