Super Héroes en deuda: Batman vs. Superman… El origen de la Justicia

Por: Víctor Mario Bórquez N. Periodista, Escritor, Académico Universidad de Antofagasta, Magíster en Educación Máster en Comunicación, Especializado en Periodismo y Comunicación Social.

 

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Una de las películas de superhéroes más esperadas de los últimos años, ‘Batman versus Superman: el origen de la justicia’, se estrena en nuestra cartelera dividiendo a la crítica y al público. Precedida de una campaña publicitaria manipuladora como pocas, se instala como uno de los filmes típicos del mundo de la industria hollywoodense.

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A su favor, podemos decir que hay un par de secuencias llenas de violencia y efectos especiales que resultan particularmente valiosas desde su concepción visual y que, de seguro, se podrá disfrutar más en una exhibición en 3D.

En contra, el filme resulta generalmente tedioso, incongruente en su narrativa fílmica y con un nivel bastante disparejo en las actuaciones, donde solamente resalta Jeremy Irons en un breve papel y una correcta Amy Adams, como Luisa Lane.

El director de Watchmen300 o el remake de Amanecer de los muertos parece querer abarcar la totalidad de conflictos interiores de los personajes protagónicos, pero sin lograrlo, haciendo que a cada instante se desdibujen las razones que tienen el hombre murciélago y el hombre de acero, para llegar a enfrentarse.

Concebido como un producto que plantea el esquema de reunir a los personajes de distintos cómics, es evidente que para el futuro vendrán una gran cantidad de películas donde destacarán como protagonistas FlashAquamanCyborg o la Mujer Maravilla.

El guión pretendía –porque no lo logra en su totalidad- dar cuenta de lo que sucede cuando los dos superhéroes más grande se deben enfrentar, al darse cuenta que todo el esfuerzo que han desarrollado por ayudar a los seres humanos resulta desastroso, especialmente por la destrucción que traen aparejadas sus aventuras.

Donde el filme flaquea es en la dirección de los actores donde, con la sola excepción de Jeremy Irons y Amy Adams, el resto desmerece o exageran de manera estridente, como ocurre con el papel del villano Lex Luthor, interpretado de manera deplorable por Jesse Eisenberg (antes hizo ‘La red social’), ya que no tiene el carisma suficiente para dar vida a un archienemigo de las características que supuestamente debe tener.

El director Snyder hace con corrección lo que sabe: arma escenas de violencia y destrucción y se permite una secuencia final tan agotadora como excesiva en su delirio visual. Más allá de esto, su trabajo no marcará un antes ni después en el género de la aventura que toma a los cómics como su sustento.

La historia que cuenta este filme resulta retorcida en extremo, muy oscura y dramática, incluso de cariz apocalíptico pero que carece de una cuota de humor, lo que transforma esta experiencia en una larguísima preparación para una batalla final.

Podrá entretener y fascinar a los fanáticos de este tipo de películas (y de los aficionados a los cómics, por cierto). Pero confusa, excesiva y desequilibrada para el público común y corriente que no maneja –ni tiene por qué hacerlo- los códigos tan esquemáticos del mundo de las historietas y superhéroes. Regular en su género.