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Fue durante la discusión, en primer trámite constitucional, del proyecto que despenaliza la interrupción voluntaria del embarazo, que la diputada Marcela Hernando (PR) reiteró su respaldo al proyecto en sus tres causales. La médico cirujano defendió el carácter laico que el Estado debe mantener ante temáticas valóricas, recordando que fue la dictadura militar la que eliminó el aborto terapéutico con el que Chile contó durante décadas.

Respaldo médico

Durante su intervención en sala, la integrante de la Comisión de Salud de la Cámara destacó la evolución legislativa de Chile desde 1930 hasta 1989 en materia de aborto, recordando que hasta antes de la intervención de la dictadura el tópico siempre estuvo en la esfera sanitaria, tratándose de una decisión que se abordaba por razones médicas.

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“A pesar de que soy católica voy a votar a favor de las tres causas. Las dos primeras yo creo que no tienen mayor discusión; hoy día hay bastante consenso respecto del aborto terapéutico en causas de salud, y siempre fue así, o sea en un Chile laico, democrático, progresista como era entre 1930 y la dictadura así funcionaba”, resaltó la congresista por la Región de Antofagasta.

Hernando reconoció que en la discusión de más de un año que lleva la iniciativa se ha podido avanzar en acuerdos para dar una claridad de que habrá precisión en los diagnósticos médicos, y que la decisión será de cada mujer. Además insistió en que el proyecto no legaliza el aborto, el cual seguirá siendo un delito perseguido por la ley fuera de las tres causales mencionadas.

Violación

La causal más discutida del mensaje presidencial ingresado por el gobierno es la relacionada con la posibilidad de interrumpir el embarazo tras una violación. El proyecto original contemplaba 18 semanas de gestación para que las niñas menores de 14 años pudieran interrumpir su embarazo, pero finalmente los parlamentarios de la Nueva Mayoría llegaron a un acuerdo para rebajar el plazo a 14 semanas.

“Yo creo que es parte del ninguneo habitual a la mujer el decir que se van a fingir o inventar violaciones. El tema son aquellas niñas de las cuales nos decía la directora del Sename que hay 2.600 que estaban en los hogares del Sename embarazadas. Y Son niñas que no tienen mayores herramientas, que a veces pasan de no tener jamás una regla a estar embarazadas porque son violadas por el padre, el padrastro, generalmente alguien con quien comparten techo”, lamentó la diputada.