Jóvenes de Antofagasta visitaron Tranque Sloman y ex salitrera de Chacabuco

03En un día algo nuboso, pero con los rayos solares igualmente presente, un grupo de aproximadamente 40 personas participaron en un Circuito Patrimonial por el Tranque Sloman y la ex oficina salitrera Chacabuco, iniciativa impulsada por el municipio a través del programa Antofagasta Joven con el propósito de acercar a los jóvenes a sitios de relevancia histórica y cultural desde una mirada educativa.

El recorrido comenzó por la mole de cemento construida por Henry Sloman en 1905, que dio vida a una surrealista hidroeléctrica en medio del Desierto de Atacama, que abasteció de energía al cantón salitrero de principio del siglo pasado.

En el mismo lugar se encuentra una desmantelada Sala de Máquinas junto a la impresionante cascada que se deja caer con increíble fuerza, aguas del río Loa que refrescó la jornada y sorprendió a los jóvenes, que por primera vez conocían in situ este importante sitio.

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Luego de una parada técnica en María Elena, el itinerario continuó hacia el enclave salitrero y centro de detención (1973-1975) de Chacabuco, Patrimonio Nacional que los jóvenes tuvieron la oportunidad de recorrer durante dos horas y media, a través de una visita guiada.

Al respecto, el Coordinador del Antofagasta Joven, Eduardo Videla, valoró el interés que muestran los jóvenes por este tipo de actividades, “estamos súper contentos con la convocatoria, con los deseos de los chicos por conocer su patrimonio y la historia de nuestra región, cada día crece el interés y el desafió es ampliar la gama de sitios a visitar, siempre desde la óptica educativa”, sostuvo.

Asimismo, Kimberly Núñez, participante en esta actividad, destacó esta iniciativa impulsada por el municipio, “todo fue súper bonito, nunca había pensado que acá, en el norte había una cascada y en  Chacabuco conocimos muchas historias, fuimos al teatro, las pulperías y la forma como vivían, una gran experiencia”.

En el ocaso del día el grupo de jóvenes contempló un atardecer inigualable en pleno  desierto; respiraron profundamente, sintieron y palpitaron la energía que guardan estos lugares, los cuales hoy sólo son vestigios, que hablan por sí solos y cuentan la riqueza histórica, desde el desierto a la costa.Fue una jornada fantástica que terminó con un maravilloso cielo estrellado.