En un gesto que reconoce a la Región de Antofagasta como el mejor análogo terrestre de Marte, investigadores de la NASA bautizaron oficialmente un cráter del planeta rojo con el nombre de la ciudad. El lugar, que actualmente es explorado por el rover Curiosity, destaca por presentar abundantes estructuras tipo “escamas” o polígonos de desecación, las cuales son una prueba directa de que esa zona albergó condiciones húmedas en el pasado y podría contener compuestos orgánicos.
La elección del nombre no es casualidad, sino un tributo a las décadas de estudios de astrobiología realizados en el desierto de Atacama, considerado el lugar más seco y similar a la geografía marciana en la Tierra. Científicos de todo el mundo han utilizado los suelos antofagastinos para probar tecnologías y teorías antes de enviarlas al espacio, estableciendo un vínculo científico indestructible entre nuestra región y la exploración del sistema solar.
El cráter “Antofagasta” se ha vuelto un punto de interés crítico para la misión Curiosity debido a la abundancia de estas formaciones poligonales, que indican ciclos de inundación y evaporación hace miles de millones de años. Este hallazgo permite a los investigadores de la NASA proyectar que, de haber existido vida microbiana en Marte, este cráter sería uno de los lugares con mayor probabilidad de conservar huellas biológicas, consolidando el nombre de nuestra ciudad en la vanguardia de la ciencia espacial mundial.