Camila Vallejo: “Inevitablemente el conflicto en educación seguirá vigente”

A través de una carta, la vicepresidenta de la FECH aseguró que la falta de disposición del gobierno a efectuar cambios de fondo al sistema educacional, mantendrá en pie las demandas en educación. Además esbozó los principales desafíos del movimiento, que se relacionan con los aportes basales para las instituciones públicas, la situación de los créditos CORFO, el rol de la Superintendencia y la democratización de los planteles.

De cara a la discusión de la Ley de Presupuesto en el Congreso y a una nueva jornada de manifestaciones, la vicepresidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), Camila Vallejo, expresó – mediante una carta – que “inevitablemente el conflicto seguirá vigente”, ya que, a su juicio, “podemos comprobar que la voluntad del Gobierno es recoger los planteamientos del movimiento por la educación sólo cuando estos no toquen los aspectos estructurales de nuestro modelo educativo mercantil”, mientras que el objetivo de los estudiantes no sería “el perfeccionamiento del actual modelo, si no su transformación”.

“Siempre hemos señalado (a pesar de que teniendo la cantidad de riqueza que tenemos en Chile, con voluntad política real podríamos haber hecho ya grandes cambios en poco tiempo), que estamos disponibles a avances graduales, pero siempre y cuando estos vayan en la dirección que ha indicado la mayoría ciudadana. Esto significa no solo aumentar los recursos invertidos en educación, sino que se cambie la lógica de distribución de éstos ya que durante más de 30 años, sólo ha conducido a la privatización del sistema, a la progresiva destrucción de la educación pública, al subsidio al lucro y la altísima segmentación socio-educativa”, afirmó la dirigente.

La universitaria agregó que “como sociedad nos enfrentamos a la disyuntiva de seguir entendiendo a la educación según las lógicas impuestas en la dictadura: como una inversión privada, un bien de consumo y un negocio. O así como en Finlandia y otros países de destacado desarrollo en materia educacional, entenderla como un derecho social universal y un bien esencialmente público, donde el Estado en conjunto con la sociedad, de manera democrática y participativa, definen y establecen objetivos a la educación asociados a construir una sociedad pluralista, con una alta cultura cívica, que forme profesionales al servicio de un crecimiento con equidad y desarrollo sostenido, que potencie las ciencias, las artes, las humanidades y las técnicas, en un ambiente democrático y de excelencia”.

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En relación a los desafíos inmediatos que tiene el movimiento estudiantil, Camila Vallejo señaló que éstos se relacionan con la democratización de las instituciones, la asignación de los recursos destinados a la educación, el rol de la Superintendencia en la prohibición efectiva al lucro y la situación de los deudores del crédito CORFO.

Respecto del primer punto, la vicepresidenta de la FECH indicó que si bien se alcanzó un acuerdo con el Ejecutivo para que, en especial, los planteles privados pudieran dar espacios para la organización estudiantil, “no ha sucedido nada hasta ahora que vaya en terminar con las persecuciones políticas de los distintos estamentos por querer organizarse, menos aún por derogar el DFL2 que prohíbe la participación de estudiantes y trabajadores en los Gobiernos Universitarios”.

Sobre los fondos establecidos en el Presupuesto, Camila Vallejo precisó que “el alza en el Presupuesto está muy lejos de los montos requeridos para solucionar los problemas que aquejan a la educación y muchos de ellos están indirectamente destinados (por la vía del financiamiento parcial o completo de aranceles) a terminar en los bolsillos de quienes lucran con la educación (los dueños de universidades, CFTs, IPs y Bancos). En esa línea, la dirigente advirtió la necesidad de que el erario de este año incorpore fondos basales para “revitalizar y permitir el desarrollo de universidades y escuelas públicas”.

En cuanto al rol de la Superintendencia, Camila Vallejo, emplaza a que la fiscalización no se enfoque sólo en las casas de estudios donde se ha podido comprobar el lucro, sino que “al conjunto del sistema educativo tanto escolar como técnico”.

Finalmente, la representante del alumnado de la U. de Chile indicó que resulta inaceptable que la propuesta de baja de interés para los estudiantes estafados por el crédito CORFO, no sólo sea insuficiente dado el aumento anual de los aranceles y dado a que queda con una tasa de interés igual a la tasa inicial del CAE (que el ministro ya había señalado que era altísima), sino porque la rebaja de la tasa de interés nuevamente no la pagan los bancos que durante décadas se ha enriquecido con este crédito, sino que la pagan los chilenos y chilenas a través de sus impuestos”.