Piñera autoriza envío de invaluable momia Chinchorro a Japón

Se trata de las más antiguas del mundo en su clase. La medida contraviene lo recomendado por la Convención de Protección del Patrimonio Mundial, donde se aconseja que este tipo de tesoros históricos no sean trasladados para evitar su destrucción, considerando su gran fragilidad.

Indignación causa en el norte del país y entre los defensores del patrimonio, la cultura y los pueblos originarios, la polémica decisión del Presidente Sebastián Piñera de enviar hasta Japón, como si de cualquier objeto se tratara, una momia Chinchorro, valioso patrimonio arqueológico del norte del país.

A través de una publicación en el Diario Oficial citada por El Morrocotudo de Arica, se indica que el día 4 de febrero el Ministro de Educación (s), Fernando Rojas, por orden de Sebastián Piñera emitió el Decreto Ley Exento Nº 97, que “Autoriza la extracción desde el territorio nacional de una “momia Chinchorro”, para su exhibición en Tokio, Japón”.

La situación resulta anómala en el contexto actual, dado que la tendencia mundial recomendada por la Convención de Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural, es que los cuerpos de las diferentes culturas queden en su lugar originario.

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Según lo anterior, el envío de restos humanos y patrimonio arqueológico es una práctica obsoleta, por lo que eso de encontrarse restos de mártires romanos en Perú o momias egipcias en Francia, ya no se practica.

En el caso de Chile, desde el año 2004, lo que se ha enviado a exposiciones internacionales son réplicas de las diversas culturas, como lo fue hace poco una del moai de Rapa Nui a Australia.

Incluso, cuando en el Centro Cultural Palacio de La Moneda, se expuso sobre la Cultura Chinchorro, solo se vieron momias del museo de Valparaíso y del Precolombino de Santiago, evitando trasladar restos desde Arica, dada la fragilidad del cuerpo momificado.

Las momias Chinchorro son las más antiguas del mundo en su clase y fueron encontradas en la provincia Arica, exactamente en la Quebrada de Camarones, donde a principio de los años 80 se descubrieron los cuerpos momificados que datan del año 5.000 A.C, y a partir de ese hallazgo, siguieron cientos de otros, tanto en sectores costeros, como interiores, y que han despertado en interés de la comunidad científica a nivel nacional y mundial.

Aunque esta momia se encuentra en Valparaíso y fue trasladada hace un par de décadas, la situación despertó la molestia en la comunidad ariqueña, en especial, en algunas organizaciones que calificaron al hecho como “una aberrante expresión de centralismo y de desprecio de nuestra riqueza arqueológica y antropológica regional”.