Niños de Calama llenan de color los muros de su ciudad

“Pintura para todos” lleva por nombre el taller que ejecutó la Corporación de Cultura en dos barrios de Calama, el que permitió que niños y adolescentes dieran rienda suelta a la creatividad y reforzaran el arraigo con su vecindario y su ciudad.

Con éxito culminó el Taller “Pintura para Todos”, que desarrolló la Corporación de Cultura y Turismo de Calama, en el marco del Programa de Arte y Transformación Social.

El taller fue implementado en las juntas de vecinos Francisco Segovia y Los Balcones y dejó 3 llamativos murales, confeccionados por los propios participantes, que fueron mayoritariamente niños y adolescentes.

Holofernes Noria, uno de los coordinadores del Programa de Arte y Transformación Social, destacó que además de los murales que se generaron a partir de este taller, es resaltable “el proceso y la interacción que se genera entre el profesor y los habitantes del barrio, además de promover un sentido de pertenencia importante en los participantes”.

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El personero de la Corporación de Cultura sostuvo además que si bien son principalmente menores quienes se benefician directamente, hay también adultos que se hacen parte de la iniciativa. “Ellos no necesariamente están con la brocha y el pincel, sino apoyando para que los niños estén en ese espacio y no en otro. Entonces, finalmente es toda la familia la que se involucra en el proceso”.

Con lo anterior, explica Noria, lo que se logra en definitiva es generar conciencia, motivación y pertenencia, que son parte de los objetivos del Programa de Arte y Transformación Social, que considera esta y cerca de 20 iniciativas más entre talleres y seminarios.
Beneficiarios

La presidenta de la Junta de Vecinos Los Balcones valoró el espacio que se le dio a los pobladores, argumentando que “Nuestros niños necesitan ocupar su tiempo y la única forma de empoderar a las poblaciones es que los habitantes se sientan dueños de las cosas que se hacen, y eso se logra con estos talleres”

“El profesor le dio la oportunidad a nuestros niños a que se expresaran libremente a través de la pintura y el trabajo les permitió desarrollar su confianza”, agregó.

La dirigente detalló que uno de los murales que se elaboró en su junta de vecinos, abordó la identidad local, contexto en el cual muchos de los menores conocieron, por ejemplo, el significado de la Wiphala.

Otro aspecto que subrayó Gioconda Viveros, dice relación con el respeto que despierta en el barrio el trabajo de los niños, considerando que estos no son los primeros murales del sector que desarrollan los pequeños y estos no han sufrido rayados ni alteraciones de ningún tipo.
Cautivado por Calama

El profesor que impartió el taller es Juan Pablo Quinteros, quien llegó desde la capital para hacerse parte de este proyecto y reconoció que con ello se “enamoró” de Calama.

“Ha sido una experiencia llenadora. Me permitió no solamente enseñar a pintar, sino que pude traspasarles ciertos valores a los niños, como la constancia, a que valoraran sus capacidades y se esforzaran”, apuntó el monitor, que ya decidió quedarse en la ciudad para continuar trabajando en iniciativas similares, donde pueda compartir sus conocimientos y habilidades con más niños de ésta, la comuna que lo encantó por su capital humano.