Mujeres que trabajan por Chile

Sebastián Rojas Rojo

Aún no hemos asumido en nuestra cotidianidad que nuestro país es tierra de mujeres luchadoras, y que hoy más que nunca aquellas que alzaron la voz, marcharon en las calles, estructuraron un nuevo proyecto de educación, etc, son un fiel reflejo de la historia.

Pensaba comenzar esta reflexión hablando sobre el rol que las mujeres hemos realizado en el transcurso de la gran movilización social que nuestro país ha vivido durante el 2011 en post del fortalecimiento de la  educación. En efecto, hemos  presenciado un proceso histórico con repercusiones internacionales, a través de un fuerte cuestionamiento al sistema actual de enseñanza basado principalmente  en la lógica de mercado, impulsado en la competencia sin control de la instituciones , el enriquecimiento a costa de muchas familias y la derrota de la educación pública que debería  en todo país ser fuente de movilidad social, crecimiento intelectual, humano y científico al servicio de la gente, pero que en Chile se a reducido a perdidas económicas para el Estado y un realce de lo privado ( con un nefasto sistema de regulación) que ha llevado a una confusión entre libertad y aprovechamiento del sistema público.

En ese proceso he tenido el privilegio de ser una actriz directa del mismo, presenciando largas discusiones en reuniones,  asambleas, plenos, CONFECH, etc.  he podido escuchar con atención las exposiciones que muchas mujeres han realizado, reivindicando con firmeza  aquello que consideran sus  profundas convicciones, proyectando un futuro de equidad  para Chile y presentando los trabajos que miles de estudiantes han depositado en su voz como mecanismos de representación ante nuestras instancias de participación  estudiantil.

Dentro de este escenario en el último tiempo hemos reconocido públicamente  a personas como Camila Vallejo, pero al lado de ella, surgen día a día y en los diversos rincones de nuestro país las voces decididas de tantas otras que han sabido dar conducción y claridad a este proceso social, marchando, trabajando en comisiones de estudio, defendiendo sus universidades, escuelas, liceos, etc en suma, defendiendo el Chile que anhelan. Sin embargo, este análisis actual del liderazgo femenino en la nueva política me parece egoísta si no apuntamos a la historia que muchas llevamos en nuestros hombros.

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Algunos pueden imaginar que las mujeres participamos con mayor libertad en los ámbitos de decisión colectiva, sin embargo, las limitaciones del sistema siguen siendo amplias. Todavía,  por ejemplo, son pocas las que ostentan cargos políticos u otros, siendo que representan  el mayor universo de votantes en nuestro país.

Consideremos también las dificultades que la misma sociedad  ha presentado, traducido ello  en los medios de comunicación tradicionales, que han buscado reducir la expresión femenina a temas tan artificiales como si Camila “movió o no la colita en el escenario”, ( aún algunas  nos preguntamos el motivo de no realizar un titular de la misma magnitud con la figura de lideres como Giorgio o Camilo, en realidad ¿qué relación existe entre eso y el problema de la educación? ). Todavía no puedo encontrar en la prensa nacional, columnas, artículos u reflexiones que digan relación directa con las propuesta expresadas por Camila  y muchas otras, incluso hasta una contrapartida intelectual e ideológica bien fundamentada al sector político que ella representa.

Esta participación actual que muchas hemos vivido en el movimiento estudiantil  y señalada someramente en las líneas precedentes, me llevó en un momento a pensar en titular esta reflexión como “ el nuevo rol de las mujeres en la política actual”. Pero consecuencialmente me surgió la pregunta ¿qué nuevo rol?, cuando somos todas quienes hemos participado el 2011 herederas de una tradición de lucha social y reivindicaciones femeninas,  encarnadas en las figuras de Amanda Labarca, Violeta Parra, Elena Caffarena, María Luisa Bombal, Carla Cordua, Gabriela Mistral, Rebeca Matte, Isidora Aguirre, Gladys Marin, Diamela Eltit,  Carmelia Jeria, Flora Sanhueza, y muchas mas.

En efecto, las contribuciones de las mujeres en los procesos sociales, han sido desde la historia misma de nuestro país de gran valor, en cada detalle y articulación se encuentra presente la voz femenina.

Hoy en pleno proceso de cambios en educación, escuchando a tantas universitarias, madres, profesionales, trabajadoras, me he dado cuenta que la igualdad se encuentra presente en el núcleo mismo de las transformaciones sociales, en la calles, marchas, discusiones, etc.

Pero lamentablemente somos una sociedad con poca memoria, y hemos olvidado la voz de tantas y acallado a muchas más. Incluso con asombro en pleno 2011 veo como algunos reducen sus comentarios a la belleza de una dirigenta, excluyendo con ello el  contenido, la capacidad de cuestionamiento y  las ideas que pueda expresar.


Aún no hemos asumido en nuestra cotidianidad que nuestro país es tierra de mujeres luchadoras,  y que hoy más que nunca aquellas que alzaron la voz, marcharon en las calles, estructuraron un nuevo proyecto de educación, etc, son un fiel reflejo de la historia misma que no descansa en volver a manifestarse una y otra vez, en la sangre de todas corre el impulso de tantas que en los caminos de tierra y el sol abrumador del norte, gritaban por mejores condiciones de vida para los trabajadores y trabajadoras o en el frío del sur hablaron de la emancipación femenina con profundidad y decisión,  no obstante el recelo de muchos.

Siento entonces el deber de decir abiertamente, que quienes hemos evidenciado  las movilizaciones del 2011 no somos mas que consecuencia de la historia misma, que nos sumerge en un responsabilidad abrumadora, pero que estoy segura, miles están dispuesta a asumir, sin vacilaciones. Basta mirar las responsabilidades que con orgullo expresa la voz de Natividad Llanquileo por nuestro pueblo mapuche.

Esperamos el día en que Chile comience a abrir los ojos y mirar hacía el pasado, para proyectar con fuerza nuevos aires de progreso humano. Quizás mañana el titular que mis hijos o hijas vean en un periódico no sea el que yo pude ver este 2011 en el diario LUN, sino que por el contrario sea un titular hermoso de conciencia y reconocimiento por el trabajo de muchas que día a día contribuyen en la formación de un mejor país, y junto con los hombres de nuestra patria avanzar en la formación de una tierra bañada de mar y sol, con tranquilidad para todos, con protección directa de los derechos humanos, como hombres y mujeres libres e iguales en dignidad y derechos como internacionalmente lo hemos asumido y reconocido, ahora solo basta que el  próximo titular sea, Chile: tierra de mujeres que hacen historia.

“A todas las que he conocido en este aprendizaje que fue el movimiento estudiantil 2011, gracias por las palabras, la dedicación, delicadeza y lucha”.