Los grandes negocios detrás de la perspicaz visión de Isidoro Quiroga

Los “expertos” decían que Quiroga nunca aparecería en Forbes, pero, lo cierto es que el tiempo ha sido la prueba fehaciente que patentiza un éxito rotundo del magnate chileno tras años de esfuerzo, tenacidad y de vez en cuando una pizca de riesgo, algo característico en él. Hoy en día es una figura a la que admirar y seguir, a pesar de su discreción, su nombre es muy bien reconocido tanto a nivel nacional, donde empezó su exitosa carrera, como a nivel internacional, donde ha dejado en alto el nombre de los chilenos.

Quiroga desde que empezó ha llevado a cabo múltiples negocios fructíferos en industrias como inmobiliaria, energía, minería, agricultura, salmonicultura y exportación. Los inicios de la carrera de Isidoro datan de un fuerte apego al mundo agrícola en la incursión al negocio del kiwi, el cual lo catapultó a nivel nacional, generando que su nombre tomara mayor relevancia en el mundo de las inversiones.

Posteriormente su interés y visión estuvo puesta en la diversificación, y luego vinieron las inversiones en los sectores de electricidad y minería, ejemplo de ello, fue cuando vendió Enphase Energy, una empresa que diseña y fabrica energía doméstica, cuyo negocio constituyó un hito empresarial, mediante el cual el empresario recibió una exorbitante suma como ganancia, sin embargo, este negocio no solo simbolizó un rédito económico sino aumentó aún más el reconocimiento del magnate a un peldaño mayor, pues esta vez su nombre ya estaba dando vueltas a nivel internacional.

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Por otro lado, como si se tratara de una suerte perpetua, el empresario en 2009 también supo concretar la venta de Australis Seafoods, una empresa chilena de salmón, al grupo chino Joyvio por millones. Si bien esta no fue la venta que ocupó la cúspide por su valor en el mercado, sí superó con creces el precio de venta de su competidor directo, AquaChile.

No cabe duda de que los negocios exitosos son parte del perfil de Quiroga, como si se tratara de una infalibilidad para confiar y apostar por un buen negocio, inversión o venta, pues, cualquiera sea la elección, parece casi predecible el éxito de la operación. Con ello no se pretende afirmar que la trayectoria del empresario ha sido utópica y libre de altibajos, pues  como en todo camino existen baches, y las sendas del éxito del Quiroga también atravesaron por momentos cruciales, sin embargo,  Isidoro Quiroga encuentra más emocionante el hecho de  enfrentarse a un reto, que el de abandonar ante una dificultad, tal y como sucedió en la crisis del virus de la anemia infecciosa del salmón (ISAv) que afectó a todas las empresas salmoneras de Chile, situación que incluso fue aprovechada por Quiroga para doblar la apuesta y no retirarse del negocio. Así, demostró una vez más que para el mundo de los negocios no todo está asegurado, pero que, con sabiduría, pasión y mucha tenacidad frente a las tormentas, siempre se logra salir avante.

Ahora bien, como si fuera poco, Quiroga también invirtió a nivel internacional. Esta vez, se convirtió en inversor bursátil en empresas como Telefónica, Entel, Endesa, Banco de Chile, SQM y Pilmaiquén, entre otras.

Todo indica que Quiroga piensa seguir aportando al mundo de los negocios por un largo tiempo, pues pareciera que le disgusta estancarse o tal vez sea la avidez por proyectar otra gran idea en una inversión, lo que hace que este chileno de 62 años continúe en la carrera comercial. Hoy en día, aunque tiene un imperio familiar, está lejos de retirarse, pues Asesorías e Inversiones Benjamín es el grupo holding en el que trabaja con sus hijos y colaboradores cercanos, otro logro que suma a lista de conmemorables éxitos en su carrera.

Actualmente su ojos visionarios, aquellos que por largo tiempo le han permitido proyectar y soñar despierto, están posados en Silicon Valley. Esta vez, Isidoro Quiroga busca invertir en el mundo tecnológico y a nadie puede extrañarle que haya elegido San Francisco, la cuna y base de las empresas tecnológicas más exitosas y reconocidas del mundo entero. Sin más, queda claro que Isidoro Quiroga es un hombre de negocios, y aunque discreto, siempre está a la búsqueda de nuevas y emocionantes oportunidades.