Dirigentes estudiantiles: “Becas no es gratuidad”

Ofrecer becas y vouchers es lo que se ha hecho desde los ‘90 y es lo que ha llevado a la crisis estructural que todos los chilenos identificamos. Lo quieren justificar como que “no es necesario inventar la rueda” y que “más vale un mecanismo conocido”, pero precisamente porque lo conocemos, sabemos que es injusto y perjudicial para la educación.

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Un nuevo cambio en los anuncios de educación relativiza una promesa clara: que los jóvenes más vulnerables “accedan a la gratuidad completa y efectiva, sin beca ni crédito”. En cambio, bajo la excusa de “ofrecer propuestas”, se vuelve a introducir la idea de que la educación (escolar y superior) es un bien individual que se debe financiar individualmente.

El financiamiento por estudiante (voucher o beca) no mantiene colegios, institutos y universidades, sino que es un bono. No permite desarrollar proyectos educativos, ni producir innovación ni nuevo conocimiento, porque si se va un estudiante no alcanza el financiamiento. Llama a que en vez de haber colaboración entre instituciones, haya una lucha por quién capta más estudiantes. Es un bono que permite aliviar el bolsillo de las familias, a costa de ofrecerles peor educación.

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Gratuidad es asegurar que todas las instituciones que el Estado financia son alternativas elegibles para todos los estudiantes, sin importar su nivel de ingresos presente o futuro.

Ofrecer becas y vouchers es lo que se ha hecho desde los ‘90 y es lo que ha llevado a la crisis estructural que todos los chilenos identificamos. Lo quieren justificar como que “no es necesario inventar la rueda” y que “más vale un mecanismo conocido”, pero precisamente porque lo conocemos, sabemos que es injusto y perjudicial para la educación.

Lamentablemente esta historia no es nueva. El año pasado la discusión se centró en un proyecto que, con todas sus buenas intenciones, era una inyección de recursos públicos nunca antes vista, vía subsidio a la demanda (vouchers), a las instituciones privadas. Esto se hizo bajo el compromiso de que esto cambiaría en otros proyectos, en especial el de educación pública. Hoy todavía estamos en la incertidumbre. Luego se anunció que la Ley de Presupuesto sí entregaría recursos a la educación pública de nivel superior. Al final parece que no será más que una gimnasia presupuestaria, asignando los recursos ya existentes con mecanismos distintos. Anunciar una cosa y luego hacer otra, es una mala forma de sacar adelante la reforma, y no beneficia ni al gobierno ni a la sociedad.
Aprendamos de los errores. El modelo de voucher y becas ha mostrado ser fallido.

Las organizaciones políticas, estudiantiles, de profesores e institucionales que hemos empujado tener una educación al servicio de Chile más que nunca debemos buscar la manera de poner rumbo claro a la reforma educacional con el apoyo de la sociedad, para lo cual llamamos a participar de la marcha que se convoca por la educación pública para el próximo 6 de octubre. Recordar el horizonte nos ayuda a mantener el norte que hace cuatro años dibujamos: educación pública, gratuidad y de calidad.

Firmantes

Camila Vallejo.

Diputada (PC)

Gabriel Boric .

Diputado (IA)

Giorgio Jacksón.

Diputado (RD)

Ricardo Paredes.

Vocero de la CONES.

Tomás Vergara.

Coordinador Nacional CONES.

Nicolás Fernández.

Presidente FEDEP UDP,

Valentina Saavedra.

Presidenta FECH,

Vicente Valle.

Secretario de Comunicaciones FECH