La convicción de Revolución Democrática en Antofagasta

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Fue hace aproximadamente un año cuando nos reunimos un grupo de no más de 10 personas de distintos sectores en una sala de la UCN. El fin de aquella reunión era discutir la problemática ambiental que se cernía sobre la ciudad, representada en aquel momento por la presencia del enorme galpón en medio de la costanera, que solo era una cara de un problema gravísimo, cuyas dimensiones apenas alcanzábamos a vislumbrar.

Ese día nació #EstePolvoTeMata, y desde entonces, como Revolución Democrática hemos trabajado y luchado codo a codo junto a un grupo transversal de ciudadanos preocupados por el futuro de Antofagasta. Ha sido un camino difícil de transitar, repleto de obstáculos que han evidenciado las conexiones viciosas entre el dinero y la política, haciéndonos víctimas de un marco regulatorio insuficiente, que desampara a las personas para proteger dudosos intereses económicos.

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Evidentemente, esta travesía por la salud de los antofagastinos ha encontrado pocos aliados entre las autoridades de turno, quienes han preferido hacerse cómplices del desastre. Sin embargo, ¿qué otra actitud podíamos esperar que adoptarán frente a los mismos grupos que financian sus campañas? ¿Qué clase de apoyo podíamos encontrar en una Ministra que anteriormente fuera gerente de la misma empresa que hoy se niega a trasladar sus operaciones? A esto sumamos una legislación que normaliza lo que nos enferma, y personajes obsesionados con figurar en los medios, monopolizar los espacios deliberativos, y confundir a la opinión pública con el vano objetivo de conseguir una plataforma efectiva que pueda traducirse en votos.

En este panorama sombrío hemos sabido sobreponernos como agrupación, concentrándose en nuestras demandas, las posibles soluciones, y la profundización de la discusión ciudadana que esta problemática demanda.

Nuestro objetivo es claro: avanzar hacia un modelo de desarrollo sustentable, que sea compatible con el respeto a la salud de las personas y la protección del medioambiente. Para lograr esto no basta con la movilización; cada día se hace más urgente regular la sensible relación entre el dinero y la política, establecer altos estándares que garanticen la independencia de los entes fiscalizadores, e implementar mecanismos democráticos que permitan, de una vez por todas, la incidencia de la comunidad en la planificación de sus ciudades.

Antofagasta merece más de sus representantes y autoridades, y resulta urgente visibilizar el daño que le ha causado a la población esta protección corporativa de mezquinos intereses privados.

Hoy, desde Revolución Democrática, afirmamos nuestro compromiso de continuar siendo parte del movimiento #EstePolvoTeMata y a seguir trabajando por la colectivización de este debate, entendiendo que la participación ciudadana es la vía a seguir para recuperar nuestros barrios y construir la región que soñamos. Esta convicción sostiene nuestro compromiso con seguir impulsando desde todos los espacios los cambios estructurales que la ciudad y el país exigen para enfrentar los desafíos que plantea el siglo XXI.

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