Comité de Desarrollo Productivo Regional… ¿La institucionalidad necesaria para avanzar?

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Recientemente sesionó por primera vez el Consejo directivo del Comité de Desarrollo Productivo de la Región de Antofagasta, una iniciativa impulsada por el Estado que reúne a actores públicos y privados con la finalidad de ejecutar las políticas de fomento productivo regionales, integrando la acción de Corfo y Sercotec.

Con esta iniciativa, piloto a nivel nacional, se busca el traspaso de recursos a la decisión regional y, por cierto, entregar una mayor sinergia de la acción pública para fortalecer el fomento productivo. Sin lugar a dudas una instancia favorable para avanzar en materia de descentralización, pues las decisiones comienzan a tomarse en el propio territorio, reconociendo sus particularidades, lo que en teoría beneficiará a las empresas y emprendedores de nuestra región.

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Esta nueva institucionalidad establece una acción articulada de los diversos actores de la Región de Antofagasta, capaz de aunar recursos y esfuerzos, con miras a dar un salto cuantitativo y cualitativo en materia de fomento productivo, innovación y emprendimiento.

Ahora bien, quienes nos desenvolvemos a diario en el ecosistema de la innovación y el emprendimiento regional valoramos y reconocemos el esfuerzo que implica esta iniciativa, pues creemos que este es el primer paso para dotar a nuestro país de una política pública capaz de traducirse en el mediano plazo en la creación de un Ministerio de Innovación y Emprendimiento, y de esta forma contar con una verdadera institucionalidad, dotada de una infraestructura con recursos económicos, humanos y logísticos, además de definiciones de corto, mediano y largo plazo, que vaya más allá de un gobierno o el presupuesto de uno o dos organismos en particular.

El complejo escenario económico que enfrenta nuestro país descansa en variables externas mayoritariamente, pero también es cierto que como país hemos sido incapaces de avanzar en materia de industrialización y dejar de ser meros proveedores de materia prima sin ningún valor agregado. Hoy esta nueva institucionalidad es una nueva oportunidad para sentar las bases de un territorio sustentable, donde el fortalecimiento de la ciencia, la innovación y el conocimiento resulta clave.

Es esta nueva institucionalidad un paso trascendente en materia de descentralización que no podemos desaprovechar, por el contrario nos obliga a reflexionar y pensar sobre la tremenda oportunidad que tenemos hoy al ser los actores locales quienes definiremos el modelo productivo para nuestra región donde, a juicio propio, la innovación y el emprendimiento deben ocupar un lugar prioritario en cuanto a recursos y esfuerzos del sector público como del privado.