Los desafíos de las próximas municipales

richardandrade-540x360El próximo 23 de octubre se realizarán una nuevas elecciones municipales a lo largo y ancho de Chile.  Se ve lejano en el calendario, pero desde ya las diversos conglomerados políticos están trabajando para llevar a estas elecciones los mejores nombres de sus filas y desde ya proyectar escenarios y resultados para las parlamentarias y presidenciales del próximo año.  Mal que mal siempre se ha dicho que las municipales son la madre de todas las batallas.

Ahora bien, los comicios municipales de octubre próximo serán especiales. Primero porque se realizarán en un ambiente de descontento generalizado de la ciudadanía con la clase política tradicional, gatillado básicamente por la corrupción y el financiamiento irregular de las campañas políticas, entre otros factores más estructurales y de fondo como la evidente crisis de representatividad y participación de los ciudadanos en la actividad política.  

Una segunda variable a considerar será la irrupción de nuevos partidos políticos… sí, porque según los datos que arroja el Servicio Electoral en su sitio web, son al menos 17 los partidos políticos en proceso formación. Unos más avanzados que otros en su tramitación, pero desde ya se evidencia que estas agrupaciones poseen características ideológicas y territoriales diversas, pero que coinciden en la autodefinición de representar los intereses de la ciudadanía que clama por más espacios y nuevos actores en la dinámica política a nivel nacional, regional y comunal.

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La tercera arista se relaciona con la forma en que se financiarán las diferentes campañas, pues hoy más que nunca el ojo de la ciudadanía estará puesto en las “donaciones” de las empresas… no cabe duda alguna que muchos de los antiguos mecenas de la clase política ya no están tan dispuestos a realizar sus generosos y “desinteresados”  aportes a las campañas.

Dicho esto, será interesante de ver cómo estas nuevas colectividades enfrentarán estas municipales, analizar la forma en que conformarán sus listas, qué perfil de candidatos  llevarán  y, tal vez lo más importante en este escenario,  cómo estructurarán y financiarán su trabajo territorial y propagandístico. Sin lugar a  dudas que la oferta electoral será diversa y numerosa, pero más que nunca austera, provocando un cuadro estético y dialéctico muy distinto al que hemos estado acostumbrados.

En la región de Antofagasta existen nuevos actores en proceso de legalización, unos más avanzados que otros por lo demás. A saber,  Izquierda Ciudadana, Revolución Democrática, Evopolí y Ciudadanos. Cada una de estas organizaciones promete a priori refrescar la política regional de la mano de nuevos enfoques y formas de hacer las cosas en una actividad, insisto, cada vez más desprestigiada y criticada por la ciudadanía.

A estos prometedores actores se sumarán los ya tradicionales bloques de la Nueva Mayoría, donde resulta interesante saber desde ya la forma en que se determinará al candidato (a) a alcalde, pues son varios los nombres que suenan, entre los que se destacan Andrea Merino (PS), Silvia Soto (DC) y el independiente Jaime Araya, entre otros.  Todo parece indicar que la otrora coalición del arco iris optará una vez por la “dedocracia” en desmedro de la realización de elecciones primarias. Es decir, una nueva bofetada a la democracia.

El escenario en la vereda del frente, en Chile Vamos,  no es menos complejo, pues la actual alcaldesa mantiene la incertidumbre respecto de su re postulación, mientras que el ex diputado Manuel Rojas (UDI) no escatima esfuerzos en gritar a los cuatros vientos que cuenta con el apoyo de “este y este otro sector”  para imponerse como único representante de la derecha en los comicios municipales.  Asimismo, será interesante de observar la forma y fondo en que los  progresistas, humanistas y ecologistas, entre otros partidos,  competirán en este nuevo conato electoral.

No cabe duda que enfrentaremos unas municipales distintas… donde cada uno de los competidores deberá, en cierta forma, aprender a diseñar y ejecutar campañas de una manera  distinta, campañas con contenidos y propuestas que logren seducir y conseguir, en primera instancia, una aceptable participación de votantes  en estos comicios y, segundo convencer a estos mismos votantes  para que marquen en la papeleta a sus respectivos candidatos.