Pareció una eternidad para muchos, pero se fue; así como se fue el pleno empleo del que gozamos antes de su asunción, la falta de trabajo fue quizás su mayor falencia, una falencia que nos haría apreciar menos las cosas gratis; toda vez que habiendo trabajos formales y empleos dignos, poco o nada de gratuidades necesitamos. Esa es la verdad “políticamente incorrecta”. Asumo que a las personas les llama la atención lo gratis, pero también habrán de saber que “nada es gratis en la vida”, y no es de extrañar que se termine pagando más allá del monto de esa relativa gratuidad.

El  adiós de Bachelet procuró acudir a los sentimientos y hasta las lágrimas, por sobre los resultados de un gobierno que culminó con un gravísimo déficit fiscal, agudizado por el último chiste… el déficit fiscal no era de un -1,7%, sino -2,1%… un pequeño error de cálculo de una cuantía de US$1.100 millones de dólares, eso según reconoce su último Ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre; quien señala que se enteró de vuelta de sus vacaciones de la magnitud del nuevo “descuadre” de la caja fiscal, culpando a los equipos técnicos de su ministerio por ese monumental error. En el gobierno de Bachelet son las tropas y no los “guaripolas” los responsables. Así como Eyzaguirre dice no ser culpable; menos lo sería la ex mandataria . ¿Quién le pide perdón a Usted por estas inusitadas faltas que paga sin darse cuenta con sus impuestos cuando acude a comprar pan?, quién le habrá dicho a Bachelet que por un cúmulo de improvisadas reformas (que más bien eran unas cuantas hojas con ideas) enviadas al Congreso, para que se re-hagan y enteren casi en su totalidad; pueda arrogarse un término que le queda grande para su lagrimeado alejamiento: “Legado”, lo que me parece una falta de humildad increíble, lo que le impide algo muy humano; pedir perdón, porque es de humanos equivocarse, y ella lo ha hecho de manera que muchos chilenos lo han pasado mal.

Así las cosas, la ex presidenta también; producto de su repentino ímpetu, le falló inclusive a parte de su sector, con el fallido cierre del penal de Punta Peuco, un transe por el cual aún no es capaz de dar una explicación coherente y de frente de esa ocurrencia a sólo horas antes de alejarse de La Moneda y el entrevero con quien se supone es una persona de su entera confianza; el ex Ministro de Justicia Jaime Campos. Sin embargo, insisto; la responsabilidad es de quien ostenta el mando.

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Con todo; por algo las personas, pese al inusitado despliegue del gobierno para las elecciones presidenciales recién pasadas, les castigó con una ventaja para Sebastián Piñera de un 10%. Esa fue la respuesta de la gente, que creo; ya no se deja engatusar con  sonrisas y lágrimas, apelando a los resultados más que a las emociones. Al menos eso espero, y así debiera ser; si se aprendió la lección obviamente.