La delincuencia en la zona muestra un importante cambio de tendencia de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (ENUSC) 2025. Los datos oficiales confirman que la Región de Antofagasta logró mantener estables sus niveles de victimización por delitos violentos y, al mismo tiempo, registró una mejora significativa en la percepción de seguridad de sus habitantes. La medición, aplicada en un total de 1.230 viviendas de las comunas de Antofagasta, Calama y Tocopilla, reveló que los hogares afectados por episodios de violencia alcanzan un 4,8%, una cifra similar a la del período anterior y que se posiciona muy por debajo del promedio nacional, que se empina por el 7,9%. En tanto, la victimización de personas en el territorio se ubicó en un 3,1%, consolidándose como una de las más bajas de todo el país.
El informe técnico arrojó un fuerte contraste en materia de delitos económicos, donde las estafas virtuales encendieron las alarmas de las autoridades policiales. El principal aumento a nivel regional se registró en el fraude bancario, ítem que dio un salto desde el 5,8% hasta el 8,7%, impulsando la curva de este tipo de ilícitos. Sin embargo, uno de los puntos más destacados y celebrados de la última ENUSC fue el notable incremento en la cultura de la denuncia por parte de los vecinos del norte: la formalización de los delitos ante las policías creció del 32,3% al 41,1%, marcando el mayor aumento registrado a nivel nacional y superando con creces el promedio general del país.
A nivel barrial, la encuesta dio cuenta de una disminución en la percepción de inseguridad, reflejada en una baja en la expectativa de ser víctima de un delito y un menor temor a caminar solo por las calles durante la noche. Los entornos urbanos mostraron una evidente mejoría gracias a la reducción de problemas históricos como las balaceras, el vandalismo, los rayados y la existencia de sitios eriazos acumulando escombros. No obstante, las problemáticas comunitarias persisten en el espacio público, manteniéndose altos índices de preocupación por situaciones como el consumo de alcohol y drogas en la vía pública, la presencia de personas en situación de calle y la acumulación de basura en sectores residenciales.
En el desglose comunal, las tres principales ciudades de la provincia y la región presentaron avances en sus sensaciones térmicas de seguridad, destacando que tanto Antofagasta como Calama anotaron una baja real en la victimización violenta, mientras que Tocopilla logró mantener sus índices estables. Pese al balance positivo, la Delegada Presidencial Regional, Katherine López, se mostró cauta y advirtió que los niveles de temor siguen siendo altos en términos absolutos, asumiendo que la ciudadanía aún requiere mayores esfuerzos institucionales. La máxima autoridad regional enfatizó que estos resultados se toman como una hoja de ruta para seguir mejorando mediante un trabajo constante, coordinado y responsable junto a las fuerzas de orden y seguridad.